Para
una mujer que está amamantando es fundamental alimentarse de manera completa,
equilibrada y balanceada. Deberá incorporar los nutrientes necesarios para
producir la cantidad y calidad de leche que el bebé necesita para crecer fuerte
y sano. 

Los
alimentos que contienen calcio y vitamina D son los aliados de la nutrición
durante la lactancia materna, ya que contribuyen al crecimiento de los huesos y
dientes del bebé. Se recomienda incorporar todos los días leche, queso, yogur,
frutas, verduras, cereales y carnes de origen animal.

Se
deben evitar sustancias tóxicas como el alcohol, el tabaco, el café y todas
aquellas sustancias estimulantes. Por otra parte, se recomienda no consumir
alimentos que puedan darle un mal sabor a la leche materna, como coliflor,
brócoli, repollo y ajo,  ya que se prevé
que el bebé la rechace.

La
lactancia también ayuda a controlar el peso de la madre, lo cual representa un
beneficio extra si ella quiere perder los kilos que aumentó durante el
embarazo. Es muy importante que no realice dietas estrictas
para reducir calorías, porque esto puede ocasionar problemas en la continuidad
de la misma.

Si
durante la gestación el aumento de peso fue excesivo conviene consultar con un
nutricionista y armar un plan alimentario a medida. Esto ayudará a que la
lactancia sea exitosa.

Además
no hay que olvidarse de la hidratación. La mamá deberá beber entre dos y tres
litros de agua por día. Los especialistas recomiendan realizar varias comidas
al día y no saltearlas a fin de no romper el equilibrio alimentario. Serán
ellos quienes te indicarán si es necesario agregar algún suplemento de
vitaminas y minerales.

Es
aconsejable que la mamá lactante se encuentre relajada mientras se alimenta.
Deberá tomarse su tiempo, sentarse y comer tranquila para asimilar mejor los
nutrientes. Será mejor evitar el exceso de grasas y dulces a fin de mantener un
peso saludable.

Sabías qué?

Si
se empezase a amamantar a cada niño en la primera hora tras su nacimiento,
dándole solo leche materna durante los primeros seis meses de vida y siguiendo
dándole el pecho hasta los dos años, cada año se salvarían unas 800 000 vidas
infantiles.

A
nivel mundial, menos del 40% de los lactantes menores de seis meses reciben
leche materna como alimentación exclusiva. 

Fuente: OMS

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Con el asesoramiento de Marina Giordana. Licenciada en Nutrición.