Aunque puede ser dolorosa, agotadora y hasta incluso para algunas madres imposible física o logísticamente imposible (trabajar y amamantar son los retos actuales de la maternidad), la mayoría estamos de acuerdo con los expertos en que la lactancia materna es la forma más saludable de alimentar a los recién nacidos.

Todas conocemos los beneficios que tiene amamantar a nuestros hijos, desde protegerlos de infecciones y alergias, proporcionarlos de nutrientes hasta reducir el riesgo de ciertas enfermedades.

Pero lo que solemos ignorar es que los bebés no son los únicos que se benefician de la lactancia.

Aquí están todas las (impresionantes) maneras en que la lactancia es buena para ti como ser humano y no solo como mamá.

Reduce el riesgo de cáncer de seno

La lactancia ayuda a que el tejido mamario madure completamente, así que cuando se interrumpe el proceso al no lactar hay un mayor aumento en el riesgo de crecimientos cancerosos anormales dentro de estos tejidos, según los autores del estudio Maternal Child Nutrition (Nutrición maternal y de los hijos).

Es por eso que cada año que amamantas se reduce el riesgo de contraer cáncer de seno en un 4,3 por ciento, con un riesgo 7 por ciento menor por cada hijo que tengas.

Lo cierto es que a medida que pasa el tiempo la ciencia y la tecnología permiten conocer más sobre esta enfermedad que cobra tantas vidas de mujeres alrededor del mundo. Un ejemplo de innovación es el brasier diseñado por un adolescente que detecta el cáncer.

Evita el cáncer de ovario

Como durante la lactancia se suprime la ovulación el riesgo de contraer cáncer en los ovarios se reduce.

Pero nuevos descubrimientos han identificado que las lactantes terminan teniendo niveles más altos de anticuerpos especiales para combatir la proteína encontrada en las células de cáncer de ovario.

Esto significa que la lactancia materna pareciera hacerte más resistente a esta enfermedad silenciosa, algo así como una inmunización.

Quema calorías

Claramente la leche materna no sale de la nada.

Si pudieras mirar detrás de escena te darías cuenta que tu cuerpo tiene que hacer un esfuerzo increíble para llenar tus senos con leche rica en nutrientes, quemando más de 500 calorías al día ¡solo durante el proceso!- en definitiva es una de las formas menos convencionales (pero fáciles y efectivas) de perder peso. 

Además mejora tu metabolismo de la glucosa y la sensibilidad a la insulina, es decir, ayuda a tu cuerpo a convertir todo lo que comas en combustible.

Reduce el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2

De partida la diabetes tipo 2 es una de las enfermedades a las que las mujeres estamos más predispuestas.

Como acabamos de revelar, durante la lactancia eres más sensible a la insulina y mejoras el metabolismo de la glucosa- beneficios que en última estancia reducen el riesgo a desarrollar diabetes tipo 2.

Además se ha descubierto que esto puede suceder particularmente entre las mujeres que desarrollaron diabetes durante la gestación, se puede revertir por medio de la lactancia.

Reduce el riesgo de sufrir de hipertensión arterial

Las mismas hormonas que tu cuerpo usa para producir la leche (oxitocina y prolactina) tienen además otro superpoder- bajan la presión arterial.

Reduce el riesgo de tener un infarto

La lactancia materna afecta las hormonas de las mujeres y la grasa corporal de manera que mantienen el corazón sano. Probablemente sea la forma en la que el cuerpo restablece la salud metabólica y cardíaca después del embarazo.

Y lo más impresionante es que ¡no existen pastillas que hagan eso mismo!

Ayuda a que el vientre se encoja

Durante el embarazo no solo ganas peso, sino que tu vientre también se extiende. Por eso así hagas dieta y ejercicio puede que sientas que no recuperas tu cuerpo pre-embarazo.

Lo cierto es que por medio de la lactancia liberas más oxitocina, una hormona que puede contribuir a hacer que el vientre vuelva a su tamaño normal más rápido.

Te ahorras dinero

La leche materna es gratuita. Punto.

Puede reducir el dolor después de la cesárea

Según unos investigadores en Ginebra las madres que deben (o deciden) dar a luz por medio de una cesárea y luego amamantan por lo menos durante dos meses tienen tres veces menos probabilidades de experimentar dolor en la herida postquirúrgica.

Lo cual son excelentes noticias ya que 1 de cada 5 mujeres a las que realizan una cesárea experimental dolor crónico que puede llegar a durar hasta tres meses.

Puede protegerte de sufrir de depresión postparto

Las mujeres que amamantan tienen menos probabilidades de estar deprimidas tras dar a luz, una condición que afecta a todas las mujeres (incluso hasta a las famosas).

Sin embargo aún no se ha logrado establecer qué viene primero, si las dificultades de lactar o el estado de ánimo depresivo. Lo que los expertos sí pueden asegurar es que la lactancia libera oxitocina que no solo facilita la salida de la leche del seno, sino que reduce el estrés y promueve la unión entre mamá y bebé.

Así que al tener los niveles bajos de oxitocina se puede relacionar tanto con la depresión como puede ser un síntoma de dificultad para lactar.

Puede ayudarte a evitar otras enfermedades crónicas

Mientras que las mujeres han estado lactando desde los principios del tiempo, los científicos hasta ahora han comenzado a estudiar sus beneficios.

Y aunque aún está bajo investigación, al parecer amamantar disminuye el riesgo de contraer enfermedades autoinmunes como la artritis reumatoide y la esclerosis múltiple.

Y ahora resulta que lactar no solo es bueno para tu salud, sino que la leche materna podría ser lo último en tratamientos de belleza.