Por: Katy Garza

INFO7 – En un país donde la obesidad infantil ocupa el primer lugar, ¿donde radica el problema de origen? 

Especialistas en muchas ocasiones, recomiendan una sana alimentación para los pequeños, pero sabía usted que esa alimentación comienza con las madres y la lactancia. 

Un bebé alimentado con leche materna puede tener menos riesgo de padecer:

- Diabetes 

- Obesidad o problemas de sobre peso 

- Hipertensión y diabetes 

“Un niño amamantado es un niño más sano, es un niño que va a utilizar menos recursos de salud pública, es una mamá que va a faltar menos al trabajo porque el bebé no se va a enfermar tanto”, comentó la especialista. 

Karina Mendoza, pediatra y presidenta del comité de lactancia del colegio de pediatría de Nuevo León indicó que esta forma de alimentación tiene beneficios nutricionales,  emocionales, económicos y ambientales y esta debe comenzar desde la primera hora de vida.

“Por cuánto tiempo, la OMS recomienda dos años, por lo menos dos años, seis meses de manera exclusiva sin alimentar con te, agua, absolutamente nada más que,leche materna y posteriormente continuar mínimo hasta los dos años o hasta que la mamá y el bebé lo decidan”, indicó Karina Mendoza.

Además, la lactancia materna establece un vínculo único entre madres e hijos. 

“Hay estudios científicos que los confirman, que la mama tenga como más disposición de proteger a ese pequeño ser, menos riesgo de abandono, el apego que es la confianza, es ese vínculo de seguridad que se genera entre el bebé y la mama, pues definitivamente con la lactancia materna se fortalece”, dijo.

Según expertos en el tema, la gran mayoría de las mujeres puede alimentar a sus hijos de esta forma. 

“Para la gran mayoría de las mujeres que no han podido amamantar porque no tienen leche simple y sencillamente ha sido falta de información, falta de apoyo, si hay casos en los que las madres no producen suficiente leche pero son casos extremadamente contados”, agregó.

Es ahí, donde muchas madres optan por socorrió a fórmulas para alimentar a los pequeños, sin embargo estas como muchos medicamentos son alternativas que se deben utilizar cuando no ha sido posible establecer la lactancia materna y no como primera opción. 

“No son opciones que se deban tomar de primera elección, si no como una alternativa médica que bajo preinscripción pudiera utilizarse para salvar la vida de algún niño, que no ha podido ser amamantado  directamente del pecho, o no ha podido ser alimentado por extracción de leche de la madre o bien por donación de un banco”, puntualizó.

Es importante acudir con un profesional de la lactancia o un pediatra que nos pueda dar un diagnóstico seguro sobre cuál es  la mejor opción para ala alimentación del recién nacido.

En Nuevo León desde el mes de enero del presente año, se aprobó la Ley de Protección y Promoción para la Lactancia Materna

“Todas las instituciones públicas y privadas tienen la obligación de facilitar la lactancia materna a la madre trabajadora y de promover que haya lugares específicos llamados lactarios para que las madres puedan aprovechar sucedías horas, que son dos periodos de media hora para poder extraerse leche y amamantar a sus hijos”, finalizó.