Cinco mitos falsos sobre la lactancia materna: conocé la verdad

La lactancia materna es un tema siempre presente en la sociedad, debido a que es la recomendación primordial de los profesionales de la salud en cuanto a la alimentación del niño, desde su nacimiento hasta los 2 años, aproximadamente. No obstante, a los tantos estudios que avalan los beneficios que ofrece la lactancia materna, tanto para el niño como para la madre, hay mucha información entre nosotros que es errónea, circula de boca en boca, en las familias, entre amigos o vecinos y, lejos de contribuir a ayudar a la mamá y al bebé, dificultan este proceso tan especial desde todos los aspectos, por un lado, lo nutricional, pero, también, el vínculo emocional y psicológico que ocurre entre la madre y su hijo.

Hoy les propongo derribar cinco mitos que escuchamos muy a menudo y son falsos:

“Las mujeres con pechos pequeños no pueden amamantar o no tienen suficiente leche”: El tamaño de los pechos no influye en la lactancia, debido a que el proceso ocurre gracias a las glándulas mamarias y otras, que secretan ciertas hormonas encargadas de estimular la producción de leche, y esto es así en todas las mujeres, sin importar el tamaño del pecho o contextura corporal.

“Mi leche es de mala calidad y no alimenta bien a mi hijo/a”: todas las mujeres producen leche de buena calidad y en cantidad suficiente porque la lactancia es un proceso regido por la ley de la oferta y de la demanda, es decir, cuanto más amamante, mas leche producirá, con todos los nutrientes que necesita el bebé.

El calostro (la leche que la madre produce en los primeros tres días después del parto) debería ser desechado porque es un agua, de mal sabor o hace mal”:  El calostro no se debe desechar porque contiene muchos nutrientes y factores de defensa que fortalecen el sistema inmunológico del bebé. Es como una vacuna. Su color y aspecto es por el contenido de vitaminas (beta carotenos), proteínas, minerales y anticuerpos que posee, y son fundamentales para el niño.

La mamá debe tomar mucha leche para producir más leche”: No existe ninguna relación entre el consumo de leche de la madre y su producción de leche materna. Si bien, es importante un adecuado aporte de calcio en la alimentación, el mismo puede provenir de cualquier alimento fuente de dicho mineral. Como también es necesario que la madre tenga una alimentación saludable y una correcta hidratación.

Si el niño comienza a comer ya puedo dejar la lactancia”: durante los primeros 6 meses el niño debería recibir solamente leche materna, ya que la misma le aporta todos los nutrientes, incluso el agua, que el bebé necesita hasta esa edad. A partir de allí, recién el niño se encuentra con su sistema digestivo apto para recibir otros alimentos, pero sin necesidad de dejar la leche materna, al contrario, se debe complementar hasta los 2 años.

Espero haber contribuido con las mamás, sobre todo aquellas primerizas, que lógicamente, tienen dudas y ciertos miedos en relación a cómo cuidar y alimentar a su hijo de la mejor manera. Es importante consultar siempre al pediatra o nutricionista para obtener datos certeros y así evitar errores gracias a la falsa información que circula en la sociedad.

Por la licenciada Romina Krauss – M.P. N° 147