Uno de los momentos más importantes en la vida de muchas mujeres es cuando deciden convertirse en madres; a partir de entonces comienza un camino lleno de alegrías pero también de dudas en relación lo que será mejor para el bebé. Sin embargo, muchas coinciden en que el periodo de amamantamiento es uno de los más memorables, y por memorable pueden referirse tanto a los buenos recuerdos como a los no tan buenos. Esto se debe a que hasta hace muy poco, el arte de amamantar era un quehacer casi exclusivo de la madre y, por tradición, se trasladaban los conocimientos de madres a hijas, casi sin mediar la participación de otros familiares o del pediatra. Algunas mujeres hablaban del tema con amigas experimentadas o podían animarse a formular algunas preguntas en la consulta con el médico, pero lo cierto es que la mayoría de las dudas se saldaban en el mismo acto de dar el pecho, siempre que no hubiera alguna abuela o vecina entrada en años que acercara un “ese bebé tiene hambre, capaz que no tenés suficiente leche” o peor: “tu leche no lo alimenta”.

Por este motivo y para ayudar a las mamás en ese momento tan especial, nació el Consultorio de Lactancia del Hospital Español, en sintonía con uno de los principales objetivos de la Sociedad Argentina de Pediatría y la Organización Mundial de la Salud: promover y apoyar la lactancia materna.

 

 

El Consultorio de Lactancia está dirigido por la médica pediatra Ivana Leiva quien nos contó que es abierto a todas las madres de Mendoza que tengan dudas o quieran hacer alguna consulta, ya que algunas mujeres que se hacen atender el parto en otras instituciones, luego recurren al consultorio, sin necesidad de tener que cambiar de maternidad o abandonar al pediatra elegido. “Muchas vienen a hacer el curso de preparto acá, donde las licenciadas – a cargo del curso- les comentan cuál es nuestro trabajo y en las charlas que hacemos para las embarazadas nos preguntas si teniendo sus bebés en otro lugar pueden volver a para recibir asesoría en lactancia”.

El proyecto nació en 2011, cuando no existía en Mendoza ningún consultorio de lactancia surgido desde el ámbito privado. “Acá recibimos mamás tanto socias como no socias del Hospital Español, que tengan una obra social o prepaga” aseguró la doctora Leiva.

En cuanto a los temas que se tratan durante la consulta, subrayó que es un lugar donde puede hacerse todo tipo de preguntas, sobre todo en el caso de las madres primerizas que luego de la visita con el pediatra suelen tener dudas que no surgieron en el momento. “Este es un espacio donde trabajamos con los tiempos de la mamá y del bebé, donde ella puede ponerlo al pecho y nosotros observar cómo es la toma o contar como fue el puerperio” y pueden estar acompañadas tanto por el papá como por las tías o las abuelas, ya que el concepto actual es que, si bien el momento de la lactancia es íntimo de la mamá con su bebé, también necesita asistencia por parte del entorno para sentirse cómoda y tranquila. En este sentido la doctora Leiva destacó que el trabajo del consultorio está enfocado en apoyar y ayudar tanto a madres primerizas como a aquellas que tuvieron una mala experiencia anterior, o las que quieren volver al trabajo y tienen dudas con respecto a la extracción, manejo y almacenamiento de la leche.

La dinámica del consultorio es por demanda espontánea, “es decir que si la madre tiene inquietudes o ha tenido algún problema, concurre y se la atiende. Es como una guardia y funciona de lunes a viernes desde las 9 hasta las 12”.

La leche materna como único alimento

Del 1 al 7 de agosto se celebra la Semana Mundial de la Lactancia Materna para promover el amamantamiento como única forma de alimentación para el recién nacido hasta los seis meses, momento en que comienza a incorporar algunos alimentos en forma paulatina, siempre manteniendo el pecho como elemento importante de la alimentación.

De este modo no sólo se fortalece el vínculo entre la madre y el hijo, sino que también favorece la salud del niño a corto y largo plazo, ya que reduce el riesgo de muerte súbita, de desarrollar enfermedades atópicas (alergias) como también las probabilidades de tener enfermedades respiratorias y gastrointestinales hasta en un 70% durante los dos primeros años de vida, según lo explicó la doctora Leiva. Pero además hay cuestiones ambientales, ecológicas y hasta económicas que se ven influenciadas cuando en una sociedad los bebés son alimentados en forma exclusiva a base de leche materna ya que se evita el consumo de todo lo relacionado al packaging (cartón, plásticos, latas, gomas, silicona, papel) de las leches compradas.

Por otro lado, estudios realizados por la Academia Americana de Pediatría, afirman que dar el pecho también tiene impacto en la salud pública y en la economía macro de un país: “Un niño que se enferma genera un costo hacia la familia, pero lo que no ve es que ese niño va a requerir estudios, radiografías, consulta pediátrica, días de ausentismo de los padres, todo eso también tiene un impacto social y económico importante” explicó la médica.

Cuando la madre se ausenta

Uno de los aspectos que se trabajan en el Consultorio de Lactancia del Hospital Español es cuando la madre debe volver a la actividad laboral, ya que quien queda a cargo del niño debe tener claro cómo manejarse con la leche extraída, desde almacenarla hasta suministrarla, sin perder de vista que lo ideal para el bebé es la succión directa del pecho: “al recién nacido muchas veces le damos el calostro con una cucharita, con un gotero porque es muy fácil la técnica. Cuando la madre no está le damos la leche de una manera que no compita con el pecho”.

En este sentido la doctora Leiva explicó que trabajan en forma coordinada tanto con la licenciada en fonoaudiología como con el pediatra neonatólogo. Pero además destacó que ella siempre está acompañada de Patricia Torres, licenciada en enfermería con amplia experiencia en neonatología, por lo que el grupo interdisciplinario está conformado por profesionales, y enfermeras especializadas. “Nuestra función principal es promover el amamantamiento y apoyar a la madre durante todo el tiempo que se produzca”, ya que lo ideal es que el bebé se alimente solo de leche materna durante los primeros seis meses, pero que la lactancia se prolongue hasta los dos años “o hasta que esa diada lo decida”, concluyó.