En Chile, a fines de la década de los 80, solo 5% de las madres amamantaba a sus hijos en forma exclusiva a los seis meses.  Pero existe un amplio crecimiento en esta materia según las cifras logradas el año pasado, cuando el índice llegó al 57% en el sistema público, donde se atienden tres de cada cuatro chilenos.

Existe optimismo entonces en el Ministerio de Salud cuya meta es llegar al 60%.  Situación que ha ido mejorando luego de que en octubre del 2011, se promulgara la ley 20.545, más conocida como Ley del Postnatal de seis meses, aunque en la práctica es de cinco meses y medio. En ese año la cobertura era de 41% según cifras oficiales.

La recomendación, que da incluso la Organización Mundial de la Salud, se debe a los beneficios de la lactancia materna exclusiva hasta el sexto mes, que incluye mejor resistencia inmunológica del bebé y un mejor crecimiento y desarrollo de los niños, además de la prevención de enfermedades tanto para los hijos como para las madres.

La lactancia exclusiva hasta los seis meses es promovida por los especialistas, porque es cuando empieza la ingesta de sólidos dos veces al día. Incluso recomiendan que puede prolongarse por más tiempo sumando alimentos sólidos hasta el año de edad.

Pero la tendencia en los últimos años es prolongarla aún más, es decir, por el máximo tiempo posible. “Es hora de desmitificar lo que conocemos como lactancia prolongada, porque más allá de ser algo recomendable para la alimentación primaria, es en sí un gran objetivo para la buena salud de madres e hijos. Si bien algunos profesionales todavía no le dan el debido valor, la verdad es que seguir amamantando aporta grandes beneficios emocionales y físicos”, asegura Carolina Salazar, Gerente Comercial Yoomi Chile.

Salazar promueve la lactancia para menores incluso de 12 ó 24 meses de edad, que puede ser directamente del pecho o utilizar mamaderas especiales que pueden ser usadas con leche materna.

Para ella, aunque “mucha gente piensa que no hay valor nutritivo después de un año,  eso no es cierto. Independiente de la edad de tu bebé, él o ella continuará beneficiándose de las proteínas, calcio, grasa, vitamina A y otros nutrientes que posee la leche materna”.

 

 

Además, cree que mejora el desarrollo del menor. “Estudios han demostrado que la lactancia ayuda a estimular el desarrollo del cerebro en los bebés, ya que, al ser amamantados por ambos pechos y ser puestos en distintas posiciones, estos tienen la oportunidad de mirar y llegar al pecho materno desde diferentes direcciones, pudiendo ejercitar el alcance de su mente”, sostiene.

También señala que es un calmante natural para la guagua y para las madres. “La experiencia en torno a amamantar es una oportunidad para que la mamá y su bebé se conecten, pero también es una forma de calmar a una guagua en una situación estresante. En ese sentido, la lactancia es tan beneficiosa que se puede depender de ella cada vez que tus hijos se caigan o se lastimen”, asegura. Y agrega que “el momento de lactancia les entrega a las mamás un descanso dentro de todo eso. Es un tiempo sólo para ella y el bebé, y todo lo demás puede esperar”.

 



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