Las instancias municipales encargadas del proyecto de lactancia, analizan los espacios que pudieran habilitarse en la Presidencia Municipal para que a partir de las primeras semanas de enero, el lugar pueda estar listo para las empleadas del Municipio que amamantan a sus hijos.

Personal de la Dirección de Obras Públicas esta semana se encargará de revisar los espacios de la Unidad Administrativa Benito Juárez,  a fin de seleccionar un área privada y confortable.

Esta deberá contar con un  refrigerador, lavamanos, despachador de agua potable, por lo menos con dos sillones  y un módulo para cambiar al bebé.

La regidora Laura Yanely Rodríguez Mireles, Coordinadora de la Comisión de la Mujer, indicó que con estas acciones, alrededor de 60 trabajadoras del municipio (en periodo de lactancia) podrán beneficiarse y ejercer su derecho de amamantar a sus hijos, o bien, extraer la leche materna y reservarla para sus bebés.

No lo quisimos reducir a un lactario porque entonces sería sólo el espacio para conservar la leche, así que determinamos una sala de lactancia, no muy grande, sólo lo que se requiere”, dijo.

La regidora señaló que tanto ella como el Instituto Municipal de la Mujer, estarán sugiriendo opciones para la adecuación de la sala, a fin de que no genere demasiado costo al Municipio.

La Dirección de Recursos Humanos establecerá las condiciones de uso del lugar, pues en la Ley Federal del Trabajo se contempla el derecho a dos periodos durante el día, de media hora cada uno.

Una vez que se establezca la sala de lactancia en la Unidad Administrativa Benito Juárez, se analizarán otros espacios de aquellas dependencias que se ubican fuera de la Presidencia, ya que el objetivo es beneficiar a todas las empleadas municipales.

El proyecto, indicó la regidora, podría ser un ejemplo para la iniciativa privada, debido a que es importante tomar en cuenta no solamente la salud que aporta a las madres y sus hijos, sino además las ventajas al reducirse el ausentismo.

Esta iniciativa nació a raíz de que empleadas en periodo de lactancia, tenían que acudir a los baños o bodegas para poder extraer la leche materna y darla a sus bebés, lo cual resultaba antihigiénico y riesgoso.

Esto, indicó la regidora Rodríguez Mireles, provocaba que las madres decidieran no dar leche materna a sus hijos.

El pasado 16 de diciembre, el punto de acuerdo fue aprobado por el Cabildo en sesión ordinaria, con el propósito de que las madres pudieran ejercer el derecho de amamantar a sus hijos durante su jornada laboral.