La lactancia es parte importante del desarrollo de los bebés. A través del amamantamiento, la madre transmite al bebé mecanismos de defensa por medio de la leche, entre otras cosas, el acto de amamantar fortalece la relación madre-hijo, a pesar que durante este proceso es frecuente que las madres cometen ciertos errores por falta de conocimiento o experiencia si es que son madres primerizas.

Un error que comúnmente sucede es que no tengan contacto piel con piel tú y tu bebé. Esta aproximación de madre e hijo similar al parto, lo estimulará, aprenderá a reconocer tu olor de madre y se acercará a tomar su primer calostro.

Dejar que el recién nacido duerma en otra habitación es otro error muy común, ya que es recomendable tenerlo en la habitación de la madre, de modo que olerá a la mamá y estimulará su apetito.

Otro concepto erróneo es estar pensando todo el tiempo a que hora se acaba amamantar a tu bebé. La lactancia es muy demandante, así que no se debe estar al pendiente de unas cuantas horas. El bebé te marcará el ritmo que debes tomar de acuerdo con lo que el niño necesita.

No es normal que el pecho duela, si molesta y aparecen grietas, puede ser por la inadecuada forma en que el bebé se prende del seno, por lo que un cambio de posición puede evitar las molestias. Si existe mucho dolor en el pecho, puede ser indicador de una mastitis (inflamación de la glándula mamaria)  por lo que es necesario acudir al médico cuanto antes.

Pensar que se ha quedado sin leche porque llora sin parar, es otro desacierto de la mujer; a veces los infantes lloran mucho porque están pasando alguna crisis de crecimiento. Aunque esos días se hagan muy duros, si se aumenta la frecuencia de las tomas, el bebé estimulará una mayor producción de leche en la madre para adaptarse a la demanda.

Es normal que las madres piensen que si se sacan la leche por medio de un extractor no se tendrá la cantidad suficiente para el bebé, sin embargo, al extraer el líquido se estimula al pecho para que genere más.

Para la lactancia se recomienda que la mujer elija ropa con la que sea más fácil y cómodo dar el pecho en cualquier momento y en cualquier lugar. Descansar, es otra de las recomendaciones para que se produzca más leche.

Otro error es no ayudar a expulsar los gases del bebé tras alimentarlo, pues lo ideal es poner al bebé al hombro y dar pequeñas palmaditas para que los eche, así hará una mejor digestión y se evitarán además los cólicos.

Por último, no existe una edad determinada para poner fin a la lactancia materna, ésta concluirá cuando la madre y el niño lo decidan.