La relactancia e inducción son dos métodos poco conocidos por la población, pero con los cuales se favorece el sano crecimiento de los bebés, señaló el doctor Horacio Reyes Vázquez, presidente de la Asociación Pro Lactancia Materna (Aprolam).

Explicó que en el caso de la relactancia, se coloca un reservorio (recipiente) en el seno de la madre con el objetivo de que el bebé succione y estimule la producción de leche.

El éxito de este método depende del tiempo en que la madre suspendió la práctica y si el bebé acepta de nuevo el pecho, ya que se acostumbran al biberón, señaló el especialista.

En tanto, el Programa Inducción de Lactancia se aplica en casos en que las madres adoptivas reciben al infante recién nacido o en mujeres que tuvieron un hijo a través de un útero subrogado.

En este caso podrán amamantar tras recibir un tratamiento con medicamentos hormonales y también se requiere el reservorio para que la succión del bebé estimule a la mujer y comience a producir leche al cabo de dos o tres semanas.

Estás opciones ayudan a las madres a fortalecer un vínculo emocional con sus hijos, los protegen de infecciones y fortalecen sus defensas. Reyes Vázquez hizo énfasis en que la mejor manera de impulsarlas es educar desde su formación a médicos y profesionales de la salud.

Una de estas opciones la tiene la Facultad de Medicina de la UNAM con materias optativascomo lactancia. “Lo ideal es que fuera parte de la currícula y nosotros planteamos que tomen esta materia antes de realizar las prácticas en hospitales”, dijo.