A nivel mundial, la desnutrición contribuye a aproximadamente el 45% de las muertes en niños y sus efectos en la primera infancia son casi irreversibles. Ese problema no se escapa en Colombia, ni mucho menos en el Caribe, que tiene a cinco departamentos con niveles alarmantes, al estar por encima del promedio en país: La Guajira, Córdoba, Sucre, Bolívar y Magdalena.

En desnutrición, el territorio guajiro lidera los índices, al casi duplicar la tasa nacional. Mientras tanto, Atlántico y San Andrés se mantienen por debajo, según lo precisa el reciente informe ‘Nutrición para la Inclusión y la Transformación Social en el Caribe’, realizado por Fundesarrollo.

Del diagnóstico se destaca que Bolívar se mantiene por debajo del promedio en todos los indicadores excepto en la desnutrición global, que San Andrés no presenta desnutrición severa y que Córdoba y Cesar presentan mejorías entre 2005 y 2010. 

Durante esos cinco años en Atlántico se empeoró el retraso del crecimiento en general, un indicador sensible que valora el estado de salud de los menores de cinco años. El resto de niveles que miden la desnutrición global, severa y aguda, mejoraron considerablemente, aunque aún se mantengan por arriba de la tasa nacional la forma aguda y la inseguridad alimentaria.

El secretario de Salud del departamento, Armando De la Hoz, consideró que estas cifras resultan “preocupantes”, especialmente por “la falta de detección oportuna de las alteraciones nutricionales”.

“Entre las determinantes en los casos de desnutrición también encontramos que las familias no están dando una adecuada alimentación y que muchas desconocen las rutas de atención integral”, dijo De la Hoz.

Consideraciones

Entre las conclusiones del análisis, presentado el pasado miércoles en el Museo del Caribe, en el sexto coloquio de Casa Grande Caribe, se subraya la importancia de intervenir en la primera infancia, teniendo en cuenta que estas iniciativas son “las más costo-eficientes”.

“La desnutrición en un niño provoca en él un menor desarrollo cognitivo y motor, lo cual afecta el desempeño escolar y laboral y, en agregado, la productividad de la economía. Se sabe que los efectos pueden perdurar hasta la segunda generación, así que enfrentar este problema desde el embarazo es la decisión más acertada”, manifestó Laura Cepeda, directora de Fundesarrollo.

El estudio completo será presentado el próximo 30 de noviembre en la cumbre Casa Grande Caribe en Santa Marta.

Lactancia

En toda la Costa, la lactancia materna no alcanza los índices recomendados a nivel país y se encuentran muy lejos de los sugeridos por la Organización Mundial de la Salud. Lo ideal sería brindar leche materna hasta los seis meses, pero el promedio en los departamentos no llega a los dos primeros.