Existe una nueva práctica erótica la cual ha dado mucho de qué hablar y se le llama lactancia erótica. ¿En qué consiste? La mujer amamanta a su pareja y tiene como finalidad crear el mismo vínculo afectivo de una madre con su hijo.

Actualmente existe en el mercado la venta de leche materna debido a que se ha dado a conocer que el beber leche materna tiene beneficios en el rendimiento físico y sexual. Sin embargo la lactofilia se practica principalmente para generar un vínculo emocional, señala un artículo publicado en el portal Terra.

La lactancia además de generar nutrientes y proporcionar defensas también tiene una acción inmunológica en el sistema afectivo. Se sabe que en este proceso participa la hormona oxitocina como neurotransmisor.

En el barrio rojo de Kabukicho, en Tokio, usted puede beber una taza de leche materna por 2.000 yenes (unos 20 dólares). Si desea tomar el líquido directamente del seno de la mujer, entonces le costará 5.000 yenes. Ese servicio, iniciado por el Bonyu Bar, ha ganado popularidad en esa zona de la capital nipona, según indica el portal Yahoo.es.

¡Excéntricos japoneses! Quizás exclame más de uno. Pero la lactancia con fines eróticos dista de ser una rareza del país asiático. Una década atrás la edición dominical del diario The Times reveló que en alrededor de un tercio de las parejas británicas los hombres habían sido amamantados por sus esposas. En otro reporte en 2014, el periódico confirmó que esa práctica se había extendido por la India, China y Europa.

La ciencia habla al respecto

En un estudio realizado por The Journal of Constructivist Psycology demuestra la importancia de la relación del erotismo de género, la unión interpersonal y el modelo holónico de la sexualidad, que se refiere a que la sexualidad humana se construye por medio de las experiencias que se van teniendo a lo largo de la vida.

Por lo tanto, la lactancia erótica se considera una nueva práctica de erotismo en la cual es recomendable investigar a fondo en caso de querer practicarla, es importante conocer si existen efectos secundarios o consecuencias, enfatiza el artículo de Terra.

Una práctica tabú que tiene sus defensores

Pero la lactancia erótica aún constituye un tabú. Sus practicantes y defensores ofrecen una jugosa lista de razones para convencernos de sus beneficios.

El blog Adult Nursing Relationship: a Journey (actualizado por última vez en 2013), explica que las mujeres en este tipo de relaciones intentan “revivir o, tal vez, experimentar por vez primera la inigualable paz interior y la profunda unión espiritual que ocurre durante la lactancia.”

La autora describe cómo la succión de los pezones durante la estimulación erótica previa desata un torrente de la hormona oxitocina en sangre, la cual provoca una intensa excitación en la mujer. “La dicha que produce el amamantar, combinada con esas eróticas sensaciones, crean el estado más único y placentero de excitación sexual”, afirma. Además, ayudaría a prevenir el cáncer de mamas.

La lactancia como fetiche también se ha infiltrado en el universo de la pornografía. Una búsqueda en Internet del término “adult breastfeeding” nos conduce en primer lugar a sitios de videos pornográficos como Pornhub. Los aficionados al BDSM (una serie de prácticas sexuales que comprende el sadomasoquismo) también pueden integrar la leche materna en sus juegos de sumisión.

A pesar de su clasificación como interés sexual atípico y el testimonio de algunas parejas, la lactancia erótica todavía despierta recelos. ¿Por qué un hombre adulto necesitaría la leche materna? ¿Ese gesto no deja al desnudo una falla en su virilidad? ¿Cómo conciliar el carácter maternal del amamantamiento con una relación sexual? ¿De ese vínculo insólito no fluye un interés incestuoso?

Quizás en esta, como en otras polémicas que emergen de una habitación donde dos adultos conscientes deciden ejercer su derecho a una sexualidad libre, deberíamos responder a tanto cuestionamiento: ¿a quién le importa?, concluye el artículo de Yahoo.es