La lactancia materna le ofrece al recién nacido un alimento único que permite transmitir defensas de la madre al niño. Pese a existir muchos mitos popularizados en la población holguinera relacionados con esta, lo cierto es que la leche de una madre es capaz de destruir parásitos y bacterias y es considerada en la actualidad uno de los medicamentos más eficaces.

Conscientes de la vital importancia de la leche materna para la calidad de vida de los recién nacidos el Servicio de Neonatología del Hospital Provincial Vladimir Ilich Lenin cuenta con el banco de leche Materna “Luz para la vida” con el cual se benefician neonatos de menos de mil 500 gramos, cardiópatas, quienes presentan malformaciones del tubo digestivo, vulnerabilidad a las infecciones, trastornos metabólicos, aquellos que han sido intervenidos quirúrgicamente o no pueden obtener el alimento de sus madres por estas estar gravemente enfermas.

Según la doctora Tania Wilson Correa, neonatóloga responsable del Banco de Leche: “Este funciona ocho horas diarias.

Aquí garantizamos la leche materna pasteurizada, preparado obtenido a través de un proceso que elimina agentes patógenos del líquido y fortalece el sistema inmunológico del niño beneficiado”.

Cada día el aporte de este banco de leche es decisivo en el cuidado de niños comprometidos con la vida, tanto así que el pasado año contribuyó a la supervivencia de más de 400 infantes, hecho que posibilitó en gran medida que la provincia concluyera con una mortalidad infantil de 3,8 por cada mil nacidos vivos, una de las más bajas de la historia. Para Holguín contar con uno de los seis bancos de lecha materna del país es un logro incuestionable del sistema de salud del territorio.

El que busque un alimento único para su bebé puede encontrar en la leche materna la más indicada de los alimentos para su hijo ya que esta contiene células vivas que contribuyen a regular la respuesta inmunológica.

La leche materna pasa por varias fases pero cada una de estas tienen su razón de ser, por ejemplo, el calostro se produce en los pechos en el séptimo mes del embarazo. Es el alimento perfecto para los recién nacidos, tiene más proteínas y vitamina A que la leche madura y es más concentrado, ya que los riñones del recién nacido no pueden soportar grandes volúmenes de líquido. Además es laxante natural y ayuda al recién nacido a expulsar el meconio, consistente en las primeras deposiciones del bebé, lo que ayuda a prevenir la ictericia. Entonces esta se convierte en la primera inmunización del niño.

Si bien la cantidad de proteínas de la leche humana es menor a la leche de vaca, es la perfecta para el crecimiento del niño y el desarrollo de su cerebro. La proteína de la leche materna se digiere y absorbe con facilidad. Cuando se da leche de vaca a un niño, se corre el riesgo de que no todas las proteínas se digieran.

Por otro lado las grasas son la principal fuente de calorías para el recién nacido. En este sentido la grasa de la leche de la madre contiene ácidos grasos de cadena larga, indispensables para el desarrollo del cerebro. Incluso el hierro de la leche materna se absorbe bien en el intestino del bebé pues la leche suministra factores especiales de transferencia para ayudar en este proceso mientras que la leche de vaca se absorbe un 10 por ciento del hierro.

Por tal motivo la anemia por carencia de hierro es rara en los niños alimentados exclusivamente con leche materna en los primeros seis a ocho meses.
Maité García Montero es madre de una niña de tres años de edad quien cuenta su experiencia con la lactancia materna: “Mientras mi hija era bebé se mantuvo con lactancia materna exclusiva hasta los seis meses, eso le posibilitó enfrentar los primeros meses de vida con completa salud, apenas se enfermaba y cuando enfermaba de gripe esta le duraba poco tiempo, muestra de cuánto le ayudaba la leche materna. Por tal motivo comprendí la importancia de esta y se la extendí hasta los dos años de forma complementaria, lo cual me ha demostrado que no estaba equivocada, pese a la crítica de muchos, de querer ofrecerle a mi hija la leche materna como un alimento más en su dieta diaria”.

La leche materna se adapta en cada momento a las necesidades del bebé y por eso es diferente según el momento, cambiando en la misma mujer a lo largo de los meses de lactancia. Una de las propiedades más importantes de esta es la de proteger al bebé frente a infecciones como diarrea, catarros, bronquiolitis, bronquitis, neumonía), otitis.

Del mismo modo, los problemas de tipo inmunológico (alergias, asma, leucemia, diabetes, enfermedades crónicas intestinales) son menos frecuentes o retrasan su aparición en los niños que reciben lactancia natural.

No en vano insisten los especialistas médicos en la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses y complementaria hasta los dos años, aunque la Organización Mundial de la Salud aboga por que esta se extienda hasta los cinco años.

A pesar de ser la leche materna el alimento más adecuado y natural para el niño pequeño pues le proporciona los nutrientes necesarios para su crecimiento y desarrollo, pocos conocen que por desconocimiento se pueden cometer errores en su implementación. Tales cuestiones van desde la aplicación de la lactancia a libre demanda hasta concepciones erradas sobre el momento de la suspensión de esta.

Si bien hasta los seis meses se defendía la lactancia a libre demanda luego de esa edad esto varía, a partir de entonces será de manera complementaria, lo cual implica que se deberán fijar horarios para que no interfiera con el resto de la alimentación.

Es la Doctora Yanexy Pérez González, especialista de I grado en Pediatría quien esclarece esta cuestión: “Cuando inicia una alimentación complementada que en casos muy puntuales inicia antes de los seis meses obedeciendo prescripción médica es necesario que esta deje de ser a libre demanda y se establezcan horarios, porque de lo contrario provoca que el niño deje de comer otros alimentos por querer tomar pecho. Sobre este tema la población debe conocer”.

Entonces para la familia holguinera que tiene un bebé en casa, viene en camino o simplemente planea tenerlo antes de decidir por simple complacencia introducir una lactancia determinada cuando basta con la lactancia materna es aconsejable recordar que la leche materna estará siempre preparada, a temperatura adecuada y en perfectas condiciones higiénicas, todas estas son ventajas como para tomar en cuenta.