A principios de 2017 el Consorcio Unicode, la entidad que regula y decide los emoticones que se convierten en oficiales, anunció que en el transcurso de este año se incorporarían 69 nuevos diseños donde había una selección variopinta de representaciones, hasta ese momento no oficial. Duendes, elfos, vampiros, zombies, una cara pidiendo silencio, otra vomitando, personas haciendo yoga o escalando, una cabeza explotando y, entre tanta extravagancia, una mujer amamantando.