(Foto: Flickr)

La lactancia materna reduce el riesgo ataque cardiaco o derrame cerebral en las madres, más adelante en la vida, según una nueva investigación publicada en el Journal of American Heart Association conducida por la Universidad de Oxford, la Academia China de Ciencias Médicas y la Universidad de Pekín.

No solo es incomparable con cualquier preparado como alimento para un recién nacido: la leche materna trae variados beneficios a corto plazo para las madres lactantes como la pérdida de peso y la reducción del colesterol, así como la regulación de la presión arterial y los niveles de glucosa. El nuevo estudio conducido en China encontró que las mujeres que amamantaron a sus bebés tuvieron un riesgo 10% más bajo de desarrollar enfermedad cardíaca o accidente cerebrovascular.

Para ello, el equipo analizó datos de 289.573 chinas (con 51 años en promedio) que participaron en el estudio de China Kadoorie Biobank que proporcionó información detallada sobre su historia reproductiva y otros factores de estilo de vida. Casi todas eran madres y ninguna tenía enfermedad cardiovascular cuando se inscribieron en el estudio. Después de ocho años de seguimiento, hubo 16.671 casos de enfermedad coronaria, incluyendo ataques al corazón, y 23.983 casos de accidente cerebrovascular.

En comparación con mujeres que nunca amamantaron, las lactantes tuvieron 9% menos riesgo de enfermedad cardíaca y un 8% menos riesgo de accidente cerebrovascular.

Entre las madres que amamantaron a cada uno de sus bebés durante dos años o más, el riesgo de enfermedad cardíaca fue 18% menor y el riesgo de ictus fue 17% menor que entre las madres que nunca amamantaron.

Cada 6 meses adicionales de lactancia materna por bebé se asoció con un 4% menos de riesgo de enfermedad cardíaca y un riesgo reducido en 3% de accidente cerebrovascular.

El estudio consideró varios factores de riesgo de enfermedad cardiovascular, como el fumar, la tensión arterial alta, la obesidad, la diabetes y la actividad física, para evitar resultados sesgados.

Debido a que este estudio fue observacional, basándose en la información proporcionada por las madres sobre sus historias de lactancia, no demuestra causa y efecto. Los resultados de estudios observacionales como éste deben ser confirmados por otro tipo de estudio que puede demostrar que un comportamiento puede resultar en un resultado.

Por ello, el equipo no ha podido concluir claramente la relación entre la lactancia y la reducción de riesgos mencionados, pero estos pueden estar asociados a “reset” más rápido del metabolismo de la madre después del embarazo: “El embarazo cambia el metabolismo de la mujer dramáticamente, así como la forma en que almacena la grasa para proporcionar la energía necesaria para ella y el crecimiento del bebé, así como para prepararse para la lactancia materna”, dijo la co-autora del estudio, Sanne Peters, investigadora de la Universidad de Oxford en el Reino Unido.

En el caso de las encuestadas para esta investigación, 97% amamantaron a sus bebés durante un promedio de 12 meses. La Organización Mundial de la Salud recomienda 6 meses de lactancia exclusiva y a partir de entonces combinar el pecho con otros alimentos hasta los dos años.

“Los hallazgos deberían fomentar la lactancia materna más extendida en beneficio tanto de la madre como del niño”, dijo Zhengming Chen, autor del estudio y profesor de epidemiología en la Universidad de Oxford.

Hans Huerto

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