En algunos países ha surgido en los últimos años una extraña polémica debido al auge de la lactancia materna como forma preferida para alimentar a los bebés, lo cual ha animado a muchas mujeres a lactar a sus pequeños en público, desatando manifestaciones de rechazo por parte de quienes culturalmente rechazan que la madre desnude sus senos en la calle.

Aunque pueda parecer una tontería, se trata de una tendencia muy fuerte en Europa y en Estados Unidos, en donde se han registrado casos serios de violencia verbal contra las madres por tal práctica, que en la mayor parte del resto del mundo ni siquiera se pone en discusión: exceptuando el mundo musulmán, para los latinoamericanos, africanos y asiáticos es completamente cotidiano.

En solidaridad con esas mujeres, muchas madres de lactantes con cargos políticos han sentado posición  llevando a sus bebés a oficinas públicas y dándoles el pecho durante el ejercicio de sus funciones.

Parece que la llamada de atención ha dado resultados y ahora la Organización para las Naciones Unidas (ONU) también dio un paso al frente al declarar la lactancia materna como un Derecho Humano, tanto para las madres como para sus bebés, así que prohibir a las mujeres alimentar a sus hijos en público atentaría contra ese derecho.

 

Contra la artificialización de la lactancia

El comunicado de la ONU es muy claro, se trata de proteger a los miembros más débiles de la sociedad de la extrema comercialización “engañosa, agresiva e inapropiada” de sustitutos de la leche materna a la que llevan las ambiciones de la industria láctea. Hay que recordar que los garantes de los Derechos Humanos son los gobiernos, así que la ONU ha girado una instrucción muy precisa.

 

Y es que, efectivamente, en los países con mayor poder adquisitivo, se ha intentado demostrar que la leche “de fórmula” es mejor que la materna, lo cual carece de toda base. Las ventajas de la lactancia son enormes:

  • Durante los primeros días la madre produce calostro, un precursor de la leche que contiene gran cantidad de anticuerpos y protege al bebé de futuras enfermedades.
  • Estimula la relación madre-hijo, que deben encontrarse cada tantas horas para que la criatura pueda alimentarse. En ese íntimo momento se afianza el lazo amoroso propio de la relación materno-filial.
  • La leche materna es gratuita y, excepto por un puñado de enfermedades que logran pasar a través de la glándula mamaria, es perfecta para el crecimiento del bebé, que puede alimentarse exclusivamente de leche durante los primeros 6 meses.
  • La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha calculado que la lactancia materna puede prevenir la muerte de 820.000 niños cada año.

 

Surgen buenas noticias gracias a la lactancia materna

Contrariamente a lo ocurrido con la industria láctea, que no está feliz con la decisión de la ONU, otro mercado cobra auge gracias a ella. De acuerdo con los expertos que colaboran con el portal Originalbaby, se han disparado las ventas de productos asociados a la lactancia materna.

La demanda de sacaleches (extractores), pezoneras, cojines y protectores ha aumentado a partir de la decisión, y los expertos ya citados coinciden con la ONU en que dar pecho a los bebés ofrece un mundo de ventajas; no sólo para la economía de la madre, que se libera del gasto de la leche artificial, sino para la salud del bebé, que es el principal beneficiado al recibir vida directamente del seno materno.

Para las madres que disfrutan de dar un paseo por el parque y sentarse a alimentar libremente a su bebé, la noticia también es positiva. Seguramente algunos se incomodarán, quizá por conservadurismo, pero el amor de una madre hacia su hijo no debería ser nunca objeto de censura.