Desde que nace, la principal fuente de alimentación del ser humano es la leche materna. Sin embargo, aún falta conocimiento respecto de que toda madre tiene el derecho de amamantar a su bebé y éste, el derecho de recibir leche materna. Por lo que, cualquier obstáculo que se interponga en este acto resulta un incumplimiento de los derechos universales.

En la mayoría de los países, la leche materna todavía no constituye la principal forma de alimentación, puesto que muchos bebés son alimentados parcialmente con leche materna o solo durante breves periodos.

Sin embargo, actualmente se ha incrementado la información sobre los beneficios que aporta la lactancia materna no solo para la salud y el desarrollo del bebé, sino también para la de la madre, además de que fortalece el vínculo entre ambos.

La lactancia materna es un derecho de las madres, así como un componente fundamental del derecho de los niños a una alimentación adecuada, y al cuidado de su salud. Asimismo, forma parte de los derechos humanos fundamentales de las personas, ya que incluye el derecho a la alimentación y el derecho a la salud.

Al respecto, nuevas investigaciones revelan que, para los niños y sus madres, no es posible alcanzar una óptima salud si no se crean condiciones que permitan a las mujeres ejercer su derecho a la lactancia materna, exclusiva durante los primeros seis meses de vida, y continuar amamantando hasta, por lo menos, los dos años de edad.

Amamantar es parte importante de los cuidados del niño, pues ayuda a su crecimiento físico y desarrollo psicosocial; de esta manera, se tienen hijos más sanos. La lactancia también protege la salud de la mujer, ya que reduce el riesgo de cáncer mamario y ovárico, de anemia por deficiencia de hierro, y de fracturas de cadera, entre otros problemas.

Por lo tanto, el derecho de amamantar debe ser reconocido por el Estado y la sociedad; éstos tienen la obligación respetar, proteger, promover y apoyar esta garantía fundamental, propia de las mujeres. Todas las familias tienen el derecho de ser favorecidas para lograr una lactancia satisfactoria.