La alimentación neonatal con fórmulas lácteas se relaciona con el incremento de enfermedades en los bebés e incluso en un aumento de 40% en la tasa de mortalidad en menores de un año.

Óscar Castro Guevara, director de la Unidad de Medicina Familiar 38 del IMSS, dijo que los niños amamantados adquieren un “seguro de salud�, fundamental para disminuir las probabilidades de enfermarse cuatro o cinco veces al año.

Destacó que la lactancia materna se ha desvalorizado por modas impuestas a las madres, lo que causa que un alto porcentaje de mujeres no amamanten a sus bebés, sin tomar en cuenta los riesgos que implica.

La leche materna, insistió, contiene nutrientes que favorecen el desarrollo neurológico de los niños, estimula su inteligencia y los hace más estables emocionalmente; además de disminuir las infecciones en vías respiratorias altas en boca y oídos.

El médico dijo que para que la leche materna cumpla sus funciones, debe administrarse en forma exclusiva los primeros seis meses de vida, sin acompañarse de agua o té, ya que contiene lo que el recién nacido necesita.

La leche materna incluye lo necesario para el bebé, como agua, glucosa, vitaminas, proteínas y minerales, que lo protegen de enfermedades comunes, incluso mantiene su temperatura adecuada.

Por último, mencionó que los motivos por los que una madre no pueda ofrecer la leche al bebé es por contraer enfermedades contagiosas como varicela y requiera mantener temporalmente la lejanía al bebé o si necesita ingerir medicamentos delicados.