Mejor resistencia inmunológica y crecimiento más acelerado en los niños. Esos son algunos beneficios del consumo de leche materna hasta el sexto mes de vida de los menores, lo que se informa a las mujeres antes y después del parto. Los encargados de aconsejar a las madres son los pediatras, matronas y enfermeras, quienes enseñan también la forma correcta de lactar a través de talleres y en controles periódicos que realizan los consultorios.

Las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) apuntan a mantener la lactancia exclusiva hasta los seis meses de vida de los niños. Por eso, una de las principales metas sanitarias del Ministerio de Salud es extender esta práctica y llegar este año al 60% de los niños en control. Y, según los datos de 2016, este umbral está cada vez más cerca: la tasa de menores que recibieron exclusivamente leche materna en ese plazo llegó al 57%.

Se trata de una cifra que ha mostrado una fuerte alza en los últimos seis años, pues en 2011 la cobertura de esta práctica fue del 41% de los 138 mil infantes que se controlan en la red pública (ver infografía).

Este aumento coincide con la entrada en vigencia del permiso posnatal parental, que extendió a seis meses el descanso laboral para las madres y que también permitió traspasar un período al padre. Según cifras de la Superintendencia de Seguridad Social (Suseso), las beneficiadas llegaron a 100 mil durante 2016 y la mayoría optó por utilizar la jornada completa del permiso.

Para la ministra de Salud, Carmen Castillo, “el aumento se debe a varios factores; uno de ellos es el posnatal parental, que permite que las mamás estén con sus hijos más tiempo y puedan otorgar esta lactancia”.

El subsecretario de Salud Pública, Jaime Burrows, complementó que la información que reciban las madres sobre la lactancia y sus beneficios es fundamental para impulsar esta práctica. “A más nivel educacional, mayor es la lactancia materna. Por eso, en el tiempo, a medida que las mujeres están más educadas en materias saludables, se crea conciencia. Es esperable que, teniendo el tiempo protegido (del permiso posnatal), tenemos un margen para seguir creciendo”, dijo.

Burrows agregó que el consumo de leche materna hasta los seis meses estimula el crecimiento cerebral y el sistema inmunológico, ya que el traspaso de nutrientes de la madre al hijo lo protege por periodos más largos. “También hay un mayor apego y desarrollo sicológico. Eso repercute en conductas alimentarias. Los niños que tienen seis meses de lactancia materna son menos obesos”, señaló.

Asimismo, la presidenta del comité de lactancia de la Sociedad Chilena de Pediatría (Sochipe), Heather Strain, añadió que con el consumo prolongado disminuye el riesgo de hospitalizaciones por neumonía, otitis y gastroenteritis aguda: “Se ha visto también que algunos presentan desarrollo en el proceso psicomotor: se adelanta la edad del gateo”.

Incentivos

Para aumentar la lactancia exclusiva en la red pública, el Minsal ha dispuesto estímulos para el personal sanitario. Por ello, cada tres meses los funcionarios de los consultorios reciben una asignación, de casi un 20% del sueldo base, cuando se alcanza la meta propuesta.

Strain postuló que estos incentivos pudieron ayudar en el incremento de esta práctica. “El aumento tuvo que ver en algo con el posnatal, pero también las políticas públicas que buscan incentivar la lactancia son poderosas en el sistema público. Sobre todo estos incentivos que se les da a los equipos de salud para mejorar indicadores”, enfatizó.

Camilo Bass, secretario general de la Agrupación de Médicos de Atención Primaria, explicó que “existen consultorios más motivados que otros y ponen más énfasis en la lactancia, pero el efecto principal es por el posnatal de seis meses”.

Clínicas

El sistema privado de salud carece de datos sólidos para monitorear los niveles de lactancia materna, pues sus pediatras no tienen la obligación de registrarlos. Sin embargo, en distintas clínicas -como Las Condes y la Santa María- se han creado centros de apoyo para promover esta práctica.

María Luisa Aguirre, pediatra nutrióloga de la Clínica Dávila -centro privado que más partos atiende-, comentó que se fomenta la práctica con charlas, un lactario y una fanpage de Facebook, donde las madres resuelven sus dudas de lactancia: “Dentro de los regalos que se les entregan, evitamos darles mamaderas y chupetes. En su reemplazo pusimos la botella de agua para la mamá, para que la tenga cuando está lactando, y parches para pezones”.

En la Clínica Alemana también existe la Clínica de Lactancia. El neonatólogo del recinto, Germán Rodríguez, sostuvo que “los pediatras somos los encargados de incentivar a las madres para que mantengan la lactancia después de los seis meses”.