Cada gota de leche que salga de tu pecho le dará al bebé más herramientas para defenderse en un mundo incierto. Se cuenta que cuando la Virgen María amamantó a Jesús, derramó una gota de leche que cayó sobre una roca, cambiando su color de carbón negro a blanco.

Aunque esto es de índole religioso, las ciencias médicas siguen encontrando evidencia del valor que tiene la leche materna para el desarrollo de los seres humanos, de ahí la importancia de recordarle a la mujer que ella tiene absoluta capacidad para amantar, aun cuando a ella no le hubieran dado pecho.

Para saber cuál es el camino que deben seguir las mamás primerizas al momento de alimentar a su bebé, se platicó con la educadora en Lactancia Luz Adriana Rodríguez Luna, quien describió los tres siguientes pasos:

 

1
Preparación.
A partir del quinto o sexto mes de embarazo hay que revisar constantemente los pezones, ya que aparecerá una grasa con la que se pueden lubricar y acondicionar para los seis meses que mínimamente debe durar la lactancia.

2
Apego.
Una vez que ha nacido el bebé, mamá debe solicitar que se lo den para que lo pegue a su pecho durante al menos 30 minutos, pues durante este tiempo se fortalecerá el vínculo entre los dos: el recién nacido salivará al oler el aroma de mamá, y a su vez mami comenzará a secretar una sustancia llamada prolactina, la cual estimula de manera natural la producción de leche.

3
Educación.
Para cuando nazca el bebé, mamá debe dominar la técnica de los 360º, con la cual el bebé succionará y vaciará de manera correcta la leche que se encuentre al interior de los senos.

 

La Educadora en Lactancia, quien también es enfermera pediátrica afirmó que todas las mamás, sin importar la vía del nacimiento de su bebé, pueden amamantar, pues en su opinión basta la voluntad.

Naturaleza femenina. De acuerdo con la entrevistada, han pasado tres generaciones de mamás que no dieron pecho a sus hijos, por lo que algunas mujeres que por primera vez hoy dan a luz, no se sienten capaces de alimentar por ellas mismas a su bebé.

Al respecto, Luz Rodríguez afirma que todas las mujeres tienen el instinto de amamantar, muestra de ello es que cuando se hace de manera correcta, el cerebro emite las señales necesarias para que de las glándulas mamarias se secrete el alimento. “Si el bebé vacía al menos 87 por ciento de los alveolos, se secreta una mayor cantidad de prolactina y por ende hay más leche”, apuntó.

Otra forma de evidenciar esto es a través de la experiencia que ha tenido el parto en agua, ya que una de las características de esta vía de nacimiento es el apego inmediato entre la mamá y el bebé. Al respecto, Gabriela Zebadúa, directora de Mi Parto en Agua, comentó que varias de las mamás que ella ha atendido, realizaron donación al banco de leche por la cantidad extra de alimento que ellas produjeron.

Retomando los primeros 30 minutos que mamá y bebé deben pasar juntos, la Educadora en Lactancia destacó que este es el tiempo suficiente con el que en la corteza del recién nacido, se marcará un “tatuaje emocional” que le permitirá identificar a su mamá, aun cuando él perdiera el sentido de la vista o el olfato.

La capacitación. Aunque amamantar es una acción que la humanidad ha realizado desde el principio de los tiempos, con la modernización y las tres generaciones de oro para la fórmula láctea, se ha empolvado este conocimiento. Sin embargo, ponerlo en práctica nuevamente no implica mayor ciencia, sobre todo si se cuenta con el apoyo de Educadoras en Lactancia como la enfermera en Pediatría Luz Adriana Rodríguez Luna, quien es coordinadora del Diplomado en Línea de la Asociación Pro Lactancia Materna.

De manera breve explicó que la técnica de 360º consiste en saber colocar al bebé para que éste se alimente desde la parte interna, externa, superior e inferior de la mama, pues así se asegura que los alveolos se vaciarán. “A la mamá le decimos que debe tener paciencia porque al principio puede ser molesto pero aun así no debe doler”, advirtió la especialista.

De acuerdo con Rodríguez Luna, la leche materna aporta 25 puntos al Coeficiente Intelectual de los bebés. Al comparar la fórmula más cara y completa que hay en el mercado, dijo que ésta tiene apenas 80 elementos contra 480 que posee la leche materna. Aunado a esto, indicó que en 2016 se descubrieron mil 500 aminoácidos y 320 ácidos grasos nuevos que todavía no se sabe cómo ayudan a la salud del bebé. “Se habla mucho de que los niños son el futuro del mundo pero cómo queremos ayudarles si les quitamos su primer derecho, que es el derecho a la leche materna”, cuestionó la educadora Luz Rodríguez.

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