La semana pasada, dos agentes de policía de San Isidroamenazaron con llevarse detenida a una mujer por estar amamantando en público. La misoginia de la Policía, agravada aún más porque ambas agentes eran mujeres, resulta increíble. El pleno derecho a la lactancia materna tiene enorme importancia para el pleno desarrollo de los niños, y su ejercicio no debería estar nunca en cuestión, mucho menos por matones y matonas con uniforme.

El alimento hecho a medida

La leche materna es, por definición, el alimento más nutritivo para el recién nacido. Es un alimento hecho a medida, aportando las proteínas, vitaminas y grasas en las cantidades justas que son necesarias para el desarrollo.

Es tan completo que, durante los primeros meses de vida, no se necesita consumir ningún otro alimento. Protege de las infecciones, previene la obesidad y también alergias, y se digiere y asimila con facilidad. Además, es gratuita y está siempre disponible cuando se la necesita. Es, en resumen, el alimento ideal para los primeros meses de la vida, como alimento exclusivo al principio y semi-exclusivo cuando el cuerpo ya está preparado para probar otras comidas.

Para la madre también tiene beneficios. La lactancia genera sensación de bienestar, disminuye el estrés y favorece el vínculo con el bebé.

Los bebés no saben de horarios. Ni obligar a tomar la teta, ni esperar hasta una cierta hora, la lactancia debe ser “a demanda”, cuando el bebé la reclama, para asegurar que reciba los nutrientes y la hidratación que necesita.

Pero el acceso libre a la lactancia materna, lamentablemente, no es tan simple. Y no sólo debido a los y las trogloditas de uniforme.

El derecho a la lactancia materna en la Argentina

En nuestro país, el derecho a la lactancia materna está regulado por la Ley 20.744 de Contrato de Trabajo, que otorga a las trabajadoras en blanco dos descansos de media hora por jornada laboral (de una hora si son empleadas públicas) para amamantar. Nada más. Se trata de una legislación ajena a las recomendaciones de pediatras y expertos, que señalan la importancia de la libre demanda del bebé.

Para las madres que tienen trabajos precarios o en negro, la situación es mucho peor. La lactancia materna termina resultando impracticable, y muchas mujeres se ven obligadas a abandonarla antes de tiempo para poder garantizarse un sueldo, para sostener a sus familias.

Faltando tan sólo tres meses para el Encuentro Nacional de Mujeres, para todas las organizaciones de mujeres, trabajadores y trabajadoras, el discutir y luchar por el derecho integral a la lactancia materna y por la defensa de los derechos de madres, hijos e hijas, se transforma en una tarea urgente. Para defenderse no sólo de los machistas en uniforme, sino de los que en pos de sus ganancias le prohíben este derecho a tantas mujeres.