Frente a los retos, asegura que, como mínimo, la alimentación del menor con leche materna debe ser hasta los seis meses de nacido. Sin embargo, la gran mayoría solo lo hace hasta 1,8 meses.

“La duración total debe ser de dos años, pero a partir de los seis meses debe tener otro tipo de alimentos complementarios”, dice la experta. Aquí radica el compromiso, que no solo debe ser institucional, sino que debe promoverse desde los hogares.

Para alcanzar mejores indicadores, el Ministerio se puso en la tarea de ampliar las Salas Amiga de la Lactancia Materna, que consisten en espacios ideales para que las madres den de comer a su bebé o puedan extraer la leche, la puedan guardar en una nevera y luego llevarla a casa, las cuales “son ideales para que la madre no tenga que irse al baño a amamantar a su niño, debe ser un compromiso asumido por todas las instituciones y empresas”, asegura.

Explica que también trabajan en la implementación de bancos de leche materna, que beneficia a los menores que estén en cuidados intensivos, pues pueden acceder a una alimentación ideal como lo requieren, en caso de que su madre no esté en condiciones de hacerlo. “Tenemos nueve bancos de leche humana, ubicados en Cundinamarca, Bolívar, Cesar, Antioquia, Tolima, Nariño y Bogotá”, señala la vocera, quien explica que en estos momentos están en la parte final de la implementación de otros seis que estarán en Atlántico, Magdalena Valle del Cauca, Cauca, Norte de Santander y Huila.