El Partido Verde Ecologista de México (PVEM) ha propuesto en la Asamblea de la Ciudad de México que se sancione a quien insulte o agreda a una mujer por amamantar. La iniciativa pretende agregar una fracción a la ley de cultura cívica en su artículo 28 para que se sancione a la persona que insulte o agreda a quien amamante en la vía pública.  ¿De verdad es posible pensar que una medida punitiva puede lograr la aceptación de la lactancia en público?

Xavier López Adame, coordinador de la bancada del PVEM señaló que pese a las campañas a favor de la lactancia materna, siguen existiendo quienes “agreden, violentan y condicionan a las mujeres, por el simple hecho de amamantar a sus hijos”, desde la visión del legislador, esto no sólo vulnera los derechos de las mujeres, sino también de sus hijos y sus hijas.

La lactancia ha estado en la atención de la opinión pública en la Ciudad de México desde que se lanzó la campaña “No les des la espalda, dale el pecho”. En 2014 el gobierno del Distrito Federal desató la polémica y con ello la discusión pública. En ese contexto la Asamblea Legislativa del Distrito Federal aprobó por unanimidad reformas a la ley de salud capitalina con lo que se declaró la lactancia como “un derecho humano y laboral”.

La entonces asambleísta Polimnia Romana Sierra presentó la iniciativa que incluyó la prohibición para que los laboratorios promovieran la formula láctea: “la realidad es que una madre que tiene a su bebé en un hospital privado o público todavía no llega a su cuarto y ya tiene una canasta de Nestlé, de Nido, de NAN con muchos regalitos y promocionales con latas de regalo, eso es lo que no puede ser porque entonces ella dice si los doctores me lo están recomendando es porque es bueno y eso es lo que queremos evitar” (por cierto, así no es la realidad).

La iniciativa que presenta el PVEM, se inserta en este contexto, sin embargo  la discusión sobre lo adecuado de esta medida debe ser puesto en la mesa. Paralelamente, el aeropuerto de Monterrey dio a conocerla instalación de cabinas especiales para que las mujeres lacten, el PVEM calificó la medida como intolerante y discriminatoria. También el Secretario General del Comité Ejecutivo del PVEM de la Ciudad de México, Carlos A. Madrazo, se manifestó en contra al expresar: “Vaya muestra de intolerancia y discriminación del @AeropuertoDeMTY para las mujeres que están en etapa de lactancia”.

¿Es posible decir que esta medida es realmente discriminatoria o sólo es parte del posicionamiento de la iniciativa del PVEM en la opinión pública que ha venido discutiendo el tema de la lactancia mucho más activamente? Las salas de lactancia o  lactarios son espacios donde las mujeres pueden amamantar a sus hijos e hijas o extraerse la leche para su conservación.  ¿Si las mujeres desean realizar esta actividad con privacidad, en un espacio especialmente destinado para ello, puede considerarse discriminatorio?

Por otra parte, ¿de verdad se espera que con una sanción penal aumente la lactancia en espacios públicos? ¿Acaso la agresión a una mujer que lacta en público no puede ser castigada con alguna de las figuras que ya se contemplan en la Ley de Cultura Cívica?

Por otra parte,  si de verdad hubiera interés en la lactancia más allá de las medidas penales, se daría seguimiento a los lactarios propuestos por el jefe de gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, pues prometió que existirían 92 lactarios en las dependencias del gobierno local para septiembre de 2014. De acuerdo con investigaciones periodísticas, para junio del año pasado sólo existían 28. ¿Cuál es el avance para julio de 2016? ¿Ya se cumplió el objetivo de 92 lactarios oficiales? ¿Qué políticas se promueven para las mujeres que no trabajan en el GDF?

Antes de aprobar medidas punitivas, se debería evaluar las que ya existen y plantear medidas integrales para fomentar la lactancia materna. De lo contrario, se seguirán aplicando parches que no resuelven el problema de una mamá trabajadora a quien no se le permite extraerse la leche y que está a kilómetros de su hijo para poder amamantarlo.