Las semanas después del parto se escurren como arena entre los dedos. Llantos, pañales y nuevas rutinas que se establecen y vuelven a cambiar hacen que el tiempo “vuele”. Sobre todo, cuando hay un calendario que le marca a la flamante mamá la fecha de su regreso al mundo laboral. Ya sea por necesidad económica o como una búsqueda de realización personal, ese momento de “separación” entre madre e hijo es un proceso difícil para ambos, que requiere la ayuda de la familia. En una charla organizada por AGEAGrupo Clarín y FUNDALAM para empleados en el marco del ”Espacio de Lactancia”Silvina Gradi, psicopedagoga y puericultora de FUNDALAM, brindó algunas estrategias para conciliar el trabajo y la lactancia.

La primera cuestión a la que hay que atender será programar quién se va a quedar el bebé durante las horas de trabajo de los padres: ¿estará con alguien de la familia, contratarán una niñera, lo llevarán a una institución, como un jardín maternal? “Uno o dos meses antes de la vuelta al trabajo es necesario que los padres empiecen con la preparación”, aconseja Gradi, docente de la tecnicatura universitaria Puericultura y crianza de dicha institución.

*** Seguí leyendo: ¿Cómo fortalecer el sistema inmunológico durante la lactancia? ***

Y agrega: “Es una situación nueva tanto para la mamá como para el bebé, por lo que sugerimos que esto sea hablado con él -¡no es que uno sea un loco!- para ayudarlo a comprender y acomodar su emocionalidad. Le podemos decir que vamos a empezar a trabajar y que lo vamos a extrañar. Es importante usar mucho la palabra, ya que esto lo ayudará luego a adquirir un lenguaje”. En este mismo sentido, la especialista recomienda despedirse siempre, aunque el nene o la nena estén dormidos. “Anticípenle que se van, no se vayan a escondidas”.

*** Seguí leyendo: Lactancia: beneficios para la mujer, el bebé, la sociedad y el medio ambiente ***

Silvina sugiere que -como en otras áreas de la crianza- se intenten cumplir rutinas: “El bebé no maneja los tiempos, por lo que tres horas sin la mamá es un montón. Entonces, que ella vuelva siempre en un determinado horario le dará seguridad”.

*** Seguí leyendo: La desnutrición en la primera infancia, clave en el desarrollo intelectual del bebé ***

Algunas mamás suelen pensar que su hijo “las está castigando” cuando vuelven después de algunas horas afuera, con un llanto desconsolado o porque no quieren tomar la teta. Gradi desmitifica esta idea y aclara que el bebé necesita tomarse su tiempo para darse cuenta que la mamá volvió para quedarse; está construyendo su seguridad y necesita más recursos para poder esperarla. El bebé deberá “sobreadaptarse” a una situación, ya que no está en edad de separarse de su mamá. Por eso, es posible que modifique su sueño o su alimentación.

 

¿Por qué es bueno amamantar?

La leche materna es el principal alimento que tienen los bebés: tiene la cantidad exacta de vitaminas, minerales, grasas, proteínas y lactosa que requiere, y se ajusta a sus necesidades a cada momento y a cada edad. Además, el hecho de amamantar crea un vínculo afectivo que favorece el desarrollo emocional, psicomotor, social e intelectual del bebé. Silvina Gradi explicó a Entremujeres por qué la leche materna es el mejor alimento para los bebés:

Además, la especialista de FUNDALAM detalló algunas dificultades que suelen tener las mamás a la hora de dar la teta. Mirá el video:

En este sentido, la función de una puericultora ser facilitadora de la función materna durante el embarazo, parto, puerperio y los tres primeros años de vida, brindando el asesoramiento y acompañamiento necesario para ambos. Silvina nos lo explica acá:

Seguí leyendo:

Lactancia: beneficios para la mujer, el bebé, la sociedad y el medioambiente

Los beneficios de la leche materna

Siliconas, ¿afectan a la lactancia?