Hace un año me convertí en abuela. Después de lactar a cinco bebés y dedicar mi carrera profesional a la promoción, protección y apoyo de la lactancia: nació mi nieta. Mi hija parió rodeada de una red de apoyo familiar con atención médica privilegiada. Mi bebita adorada (mi nieta) estuvo en contacto piel a piel inmediatamente después del parto y nunca se separó de su madre mientras estuvo en el hospital. Tuve la dicha de estar con ambas en todo momento observando cómo se enamoraban una de la otra con el contacto piel a piel.

Comenzó a buscar el pecho a enlazarse y mi hija me dijo que le molestaba bastante. Me lo temía, mi bebita adorada tenía mentón retraído así que necesitaba ayuda para pegarse en el pecho. Mentón retraído es cuando la barbilla del bebé está echada hacia atrás. Intentamos varias posiciones y aunque mejoró, después de cuatro días la molestia continuaba. Al evaluar la boca de la nena me percaté de que tenía frenillo posterior, que no permite que la lengua se eleve correctamente para comprimir el pecho y lastima los pezones de la mamá.

Mi nieta y mi hija me validaron lo que tantas veces repito a mis estudiantes: Todas las mamás necesitan apoyo de personal diestro en manejo de lactancia sobre todo al comienzo. La mayoría de los bebés se pegan al pecho sin problemas si se dejan solitos en el pecho de su madre hasta que lo logran por ellos mismos. Esto puede tomar de 1 a 6 horas. En la mayoría de los hospitales la madre y el bebé se separan casi inmediatamente y no se logra ese primer enlace al pecho tan importante para un buen comienzo y para que el bebé desarrolle anticuerpos que lo protejan de enfermedades.

¿Qué hubiese pasado con la lactancia de mi nieta si su madre no hubiera tenido ayuda técnica? De seguro no se hubiese logrado. Las madres y sus bebés deben dejarse juntos las 24 horas del día, deben contar con un personal hospitalario diestro que identifique cómo va la lactancia, y que supla todas sus necesidades. Las mamás deben sentir que sus dudas y preguntas sobre el amamantamiento y su bebé son contestadas sencilla y certeramente. 

Una vez dada de alta la díada (mamá-bebé) debe referirse a un pediatra o proveedor que sea hábil en el manejo de lactancia y que les ayude durante el proceso. Es importante que los proveedores de servicios de salud nos capacitemos para dar esta ayuda. En agosto comienza el Certificado Profesional en Educador en Lactancia Materna, puede buscar información en www.educadorenlactancia.com. Solo así lograremos que, como mi hija, todas las mujeres alcancen sus metas de lactancia. Mi nieta recibió leche materna exclusivamente por seis meses y aún continúa. Gracias a mi hija por educarse sobre la lactancia, reconocer su importancia y empoderarse para lograrlo. Son mi orgullo.