La entrega de tarros de leche, la desinformación sobre los beneficios de amamantar y una legislación que limita a ocho semanas la licencia postparto, son las principales causas por las que en Nicaragua no se cumple la lactancia exclusiva durante los primeros seis meses de vida del infante.

Según la Encuesta Nicaragüense de Demografía y Salud 2011/2012, el promedio de lactancia exclusiva hasta los seis meses en Nicaragua es del 31.7%, por lo que se requiere de “acciones” para cambiar ese comportamiento, dijo en entrevista con Efe el especialista en desarrollo de la primera infancia de Unicef, Rafael Amador.

Los tarros de leche que el Estado entrega a los que cotizan al Seguro Social es uno de los “conflictos” para cumplir con la lactancia exclusiva durante los primeros seis meses, advirtió el especialista de Naciones Unidas, en el marco de la Semana Mundial de la Lactancia Materna.

Este es un tema que debe ser abordado entre los afiliados del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) y que en vez de potes de leche se demande un bono nutricional, con suplementos para la madre.

Según el especialista, los infantes que son alimentados con ese tipo de leche tienen más probabilidades de sufrir enfermedades y de acudir a los servicios de salud, que los bebés que toman el pecho.

“El tema aquí es cómo comunicarlo de manera efectiva y cómo llegar a un acuerdo para hacerlo real, sin conflictos”, razonó.

Amador señaló que otro obstáculo para la lactancia exclusiva se da con las trabajadoras, sobre todo del sector formal y que tienen una licencia maternal de un total de 12 semanas, de las que ocho son postnatales.

En ese sentido dijo que el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) ha propuesto una reforma a la Ley que extienda al menos a seis meses el descanso para la mujer y así garantizar la lactancia exclusiva.

Reconoció que el tema es complejo y se requiere demostrar, en este caso, a empresarios, desde las perspectivas de responsabilidad social empresarial, “que la inversión en todos los aspectos que apoyan la lactancia en el trabajo, además de otras acciones de primera instancia, son rentables para el buen andar de la empresa”.

“Parte de la abogacía que hemos andado haciendo es comenzar a crear la consciencia de que esto (lactancia exclusiva) tiene tanta repercusión en la familia y a nivel nacional, (y) debe ser visto como una inversión inteligente de todos los sectores”, anotó.

Para el especialista, en el tema de la licencia maternal se deben poner de acuerdo el Gobierno, el sector privado y los sindicatos, “para ver cómo se analiza la Ley posnatal y se logra extender lo más posible en este corto plazo”.

La lactancia materna es una intervención estratégica que además de salvar vidas de recién nacidos e infantes, así como de las madres, disminuye episodios de enfermedades transmisibles (diarreas, respiratorias) u otras propias de la infancia (alergias).

También incrementa la inteligencia intelectual y emocional de los bebés y los prepara de manera más efectiva para prevenir la obesidad, diabetes tipo 2, afectaciones cardíacas y vasculares y hasta ciertos cánceres, de acuerdo con Unicef.

Según el experto, “falta una política de medios sistemática y permanente que esté tirando estos mensajes todo el tiempo” para que se conozcan más los beneficios de la lactancia materna.

También se requiere sustituir los anuncios que promocionan los sucedáneos, mejorar la capacidad de consejería tanto en el sistema de salud como en las comunidades y abogar por esta práctica ante los tomadores de decisiones.

A nivel familiar se necesita el acompañamiento del padre desde el control prenatal y en el tiempo en que la madre esté lactando, lo que ayuda a crear un entorno de protección y de tranquilidad en la casa.

“Y dicho sea de paso, la lactancia es la primera prevención para la violencia intrafamiliar”, subrayó.