Una madre infectada con zika no debe detener la lactancia en ningún momento, señaló el pediatra Mario Ramírez. 

El galeno detalló que el Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) han establecido que el virus no representa un riesgo para el infante lactado. 

“No ha habido ningún bebé al que se le pase el zika con la leche materna”, destacó el especialista en lactancia. 

Ramírez destacó que la leche materna siempre proveerá al infante beneficios para su salud. De hecho, explicó que se recomienda que los niños con defectos congénitos y microcefalia, algunos de los efectos causados por el zika en el feto, sean lactados.  

“La leche materna ayuda al desarrollo del cerebro. Eso puede ayudar a que (el infante) se desarrolle al máximo, dentro de la condición”, dijo. 

Específicamente, la OMS ha emitido una declaración en la que establece que “como cualquier otra madre, aquella con infección presunta, probable o confirmada por este virus (del zika) durante el embarazo o después del parto debe recibir apoyo cualificado de los profesionales sanitarios para que inicie y mantenga la lactancia materna. Lo mismo se aplica a las madres y las familias de lactantes con infección presunta, probable o confirmada”. 

En Puerto Rico, unas 299 mujeres se han infectado con zika desde que se reportó el primer caso en diciembre del pasado año, según las estadísticas más recientes del Departamento de Salud.