Antes que nada, la lactancia es algo natural y saludable. Me agradan las iniciativas de cuartos de lactancia en lugares de trabajo y sitios públicos. Hago esta salvedad ante mentes de bonsái que tratarán de tergiversar y escudar la maldad mezclando una cosa con la otra. Esos sectores de la izquierda radical y las nazis de los pezones que creen que la lactancia es excusa para ir enseñando las tetas a todo el mundo. Así que si estás listo, prepárate para uno de mis artículos más irreverentes. Vamos, que los conservadores se han quedado sin voces con valentía y alguien tiene que hacerlo… ¡Reto aceptado!

Resulta que esta semana una joven española de Andalucía puso una foto lactando un infante mientras se tomaba (bebía) una copa. Sí, leyó bien, mientras se ¡tomaba una copa! Inmediatamente una mujer la cuestionó sobre si eso era alcohol. Acto seguido la mamá que “brindaba” a la misma vez que la criatura, respondió con altanería que “NO estaba para sermones”. Una simple negación de lo evidente hubiera terminado la cosa ahí. ¡Pero NO! La opción de provocar molestias retando con arrogancia a la susodicha se le hizo más atractivo.

Entonces llegó mi reacción, encolerizado como cualquier persona coherente haría ante tan macabra escena. Y la lactante conmigo tampoco recapacitó, por el contrario, su respuesta fue que ella “hacía lo que le daba la gana”. Entendí que había que estremecer la caprichosa e imprudente mujer, y compartir la perturbadora foto que ella había subido originalmente  como mínimo le causaría vergüenza. Pero nada que ver, ella NO estaba dispuesta a que nadie la corrigiera. Para ella la prioridad era demostrar que tenía poder, que su “derecho de libertad” estaba por encima de cualquier criterio moral.

Entonces buscó apoyo agresivo en grupos de lactancia contra los que se escandalizaron. Primero algunas americanas en idioma inglés nos menospreciaron como los “hispanos retrógradas” que somos, porque nosotros éramos unos ignorantes que no conocíamos los ¡beneficios de alcoholizarse durante la lactancia! Para resumir a la fiestera “lactadora” no le quedó más remedio que tratar de cambiar la historia. Después de su valiente arrebato usó la excusa de que era ¡una cerveza sin alcohol! Claro, porque a todos nos gusta hacer una ilusión macabra de un hecho abominable haciendo ver que algo es malo cuando en realidad no lo es. Su arrogancia y prepotencia se transformó en idiotez a escalas épicas.


Yendo a los méritos, la recomendación general es la de no beber alcohol  durante la lactancia. Es una sustancia nociva que penetra en el torrente sanguíneo y pasa a la leche que toma el bebé, por tanto es preferible evitarlo. Según la web e-lactancia, un sitio de referencia sobre los medicamentos que se pueden tomar durante la lactancia señala el alcohol como de riesgo nivel 2. Es decir, de riesgo alto. Se recomiendo no consumir, está contraindicado.

Ahora supongamos el mejor de los casos, que esa mujer sólo quería importunar e imponer su cruzada por la lactancia exhibicionista con esta controversial imagen. Pues en el escenario más benévolo, lo único que consigue es promover esa conducta de mezclar la lactancia con el alcoholismo. Nada diferente, aunque más escandaloso que los dulces de cigarrillo para niños. Esta es la vulgarización de la sociedad a través de las redes sociales. Existe un sector que quiere imponer su conducta, que NO les basta con poder hacer lo que quieren, sino que quieren obligarnos a verlo, y si fuera posible, a que todos también seamos igual que ellos. Porque ellos NO aspiran a ser mejores personas, sino a que el resto NO sea mejor que ellos.

Así es la ideología liberal radicalizada, para ellos NO es suficiente lactar en sitios públicos, también tenemos que ver sus tetas, también tenemos que emborracharnos al hacerlo. Porque para ellos ser homosexuales NO es la culminación de su definición, ni siquiera casarse con su propio género, ni tener TODOS los derechos de bienes gananciales, NO, no basta. También tienen que salir en tangas a las calles y profanar nuestras creencias religiosas.

Marica tú, escuchando esa parodia de la canción Dragostea Din del grupo O-Zone hecha por Los Morancos de Triana, formado por los hermanos Jorge y César Cadaval, recordé que  Jorge Cadaval fue uno de los primeros españoles en casarse cuando se legalizaron los matrimonios homosexuales. Jorge se casó con  Ken.

Era otra época… sí, aunque va muy poco tiempo era otra época. Cuando salió la canción Marica tú, era políticamente correcto que un homosexual usara esa palabra que ahora es despectiva. Del año 2004 para acá mucho cambió. El radicalismo nos ha causado un embrutecimiento espantoso. ¿Donde quedó la gente centrada? Haciendo énfasis político en lo del centro. Vivimos tiempos donde extremistas que se caen del compás político hacen más ruido que cualquier razonamiento coherente.

Gente con ideología política inconformista y preocupados con temas como el cambio climático, la protección del medio ambiente, el uso de energías renovables, la contaminación, la libertad de expresión (la suya, porque la conservadora la erradican), la lucha por los derechos individuales (homosexualidad, aborto, laicismo), gente que NO trabajan y se sienten esclavizados… ¿Donde quedó la gente centrada? La respuesta es que quizás sus madres se emborrachaban mientras los lactaban y nos dio una generación que solo quieren ver el mundo ardiendo en llamas.