A principios del año 2007, la Presidenta Michelle Bachelet promulgó la ley que permite que las trabajadoras tengan a lo menos una hora al día, para dar alimento a sus hijos menores de dos años. Dicho derecho, transformado en ley, partió como un proyecto el año 1995, cuando Alejandro Navarro – entonces diputado – lo ingresó para el debate en la Cámara. El hoy Senador de la República y candidato a la Presidencia de Chile, nos habla sobre su trabajo en esta temática.

– Candidato, se han cumplido 10 años desde la promulgación de la ley 20.166. ¿qué ha cambiado al respecto?

En aquel momento esta ley significó un avance sustantivo, fue histórico. Creo que hay un antes y un después en esta materia de promoción de la salud materna e infantil. Es un derecho conquistado, que contempla tanto a las madres como a niñas y niños menores de dos años, aportando a la conciliación de la vida laboral y familiar.

Luego, en 2014, otro proyecto de ley para la protección a la lactancia materna y al amamantamiento, fue aprobado en el senado y desde 2016 se encuentra en diputados. Y este proyecto establece, entre otros aspectos que “se dará especial relevancia al fomento, protección y apoyo intersectorial a la lactancia materna exclusiva, idealmente hasta los seis meses de edad de infantes lactantes, y su continuación a lo menos hasta los dos años de edad complementada con otros alimentos”.

– Fue debate nacional el caso de la Carabinera a quien se le prohibió amamantar.

Exactamente. De forma muy lamentable algunas funcionarias de Carabineros fueron reprendidas, se les denegó el derecho, en una clara violación a la ley, por lo que hemos pedido informes a la institución, pero aún no tenemos novedades.

– ¿Y qué ocurre con el tema de la lactancia materna vs las leches artificiales?

En los hechos, tenemos el informe de Contraloría sobre la excesiva compra realizada por MINSAL de 96.000 tarros de leche, de los cuales 23.000 tuvieron que ser descartados.

Debemos decir que las campañas para desestimular la lactancia materna no son nuevas, tienen decenas de años. Es un negocio muy rentable en muchos países entre los que se incluye el nuestro, por lo que debe ser investigado a fondo.

Me parece muy bien el trabajo que ha realizado la Contraloría y las denuncias que ha planteado la diputada Karla Rubilar y las agrupaciones de mujeres que luchan por la lactancia materna.

-¿Cómo es esto de que no se pueda localizar a las madres que han participado de un estudio encargado por MINSAL? Y usted dice que esto no se acaba con este escándalo, sólo con la marca Puritas o con una compra o con la devolución de 422 millones. ¿En que basa esa afirmación?

Mira, solicitamos un Oficio al MINSAL el pasado 13 de junio, a raíz de una bacteria con un nombre complejo, la “cronobacter sakazakii”, la cual fue detectada en preparados de leches específicas por parte de la Universidad del Biobío y le preguntamos a la Ministra la razón por la cual los mecanismos de fiscalización estatal y de los propios laboratorios involucrados no detectaron oportunamente dicha bacteria en los preparados lácteos contaminados.

-Eso parece grave candidato, no alcanza con retirar de circulación algunos lotes

Así es, siendo que uno de los lotes correspondía a noviembre de 2015 y el otro a junio de 2016. También consultamos por la posible causa de contaminación de dichos lotes y distribución de los mismos en las distintas regiones del país, y en definitiva si se han registrado casos de meningitis y enterocolitis necrotizante asociados con la infección por esta bacteria. Y de paso consultamos al MINSAL si las recomendaciones de la Organización Panamericana de la Salud y de la Organización Mundial de la Salud, relativas a la lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses de vida en la salud pública y privada, estaba siendo monitoreada y cuáles son las cifras actuales de cumplimiento. Y además cuál era la evaluación del año 2016 sobre el Hospital Amigo de la Madre y del Niño.

– ¿Y cuál ha sido la respuesta?

No ha habido respuesta, a cuatro meses de solicitado.

Recuerdo ahora que también solicitamos también la existencia de reportes sobre centros de atención de salud privada que desalienten la lactancia materna exclusiva y promuevan por parte del personal de salud otras fórmulas lácteas en menores de seis meses. Sabemos de los beneficios de la lactancia materna, de la importancia de la inmunoglobulina A, y también dudamos de los contenidos de estas leches. Me he asesorado con toxicólogos de experiencia y por ello necesitamos que la autoridad sanitaria sea transparente en torno a la compra de leches complementarias.Queremos más madres con pleno derecho a la lactancia y menos leche de fórmula para nuestros hijos.

– ¿Hay profesionales de la salud que promueven leches artificiales? ¿Estarían coludidos con los laboratorios recibiendo apoyo en algún sentido?

Distintos testimonios de profesionales de la salud me indican que en las clínicas privadas, la promoción de las leches artificiales ya ha superado los límites tolerables. Pero a su vez, es necesario contar con leches especiales para niños con alergia a la leche de vaca.

Si la madre abandona la lactancia materna exclusiva, y pasa a depender de la leche en tarro, la familia pasa a tener un gasto económico enorme. Y si el o la bebé es alérgica a la leche de vaca, entonces dependerá de las leches especiales, hipoalergénicas.

-¿Las fórmulas hipoalergénicas han comenzado a entregarse en el sistema público?

– Exactamente. Y yo creo que estamos ante un tema digno de investigar, de llegar hasta el hueso. En agosto de este año enviamos otro oficio al MINSAL para saber más sobre los supuestos convenios firmados por Nestlé con consultorios y hospitales con las madres que se encuentran en etapa de amamantamiento, para reemplazar la leche materna. Tampoco obtuvimos respuesta del MINSAL, tan difícil de responder no puede ser.

– Es un buen tema para la investigación periodística.

-Por supuesto, si la autoridad sanitaria no da respuesta en tiempo y forma, el periodismo juega un rol muy importante.

La reconocida psicóloga Leslie Power ha denunciado una y otra vez las malas prácticas empresariales en detrimento de la lactancia materna. Que quede claro, La OMS plantea que para proteger la lactancia natural, el Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna prohíbe la promoción inadecuada de los sustitutos de la leche materna.

Nosotros recurriremos a todos los mecanismos nacionales e internacionales, si no hay una respuesta a la información que estamos solicitando. Es muy importante lo que está en juego. Con la salud no se juega y menos con la salud de niños y niñas. El negocio es muy grande: la OMS y UNICEF prevén que para el año 2019, las empresas recaudarán a nivel mundial 70.600 millones de dólares. Un negocio en el cual quienes más aportan, paradójicamente son las madres y las familias más vulnerables, muchos en situación de pobreza.

 

 

 

 

 

El Ciudadano

Octubre 23, 2017