Un grupo de expertos en derechos humanos de la ONU señaló este martes que el amamantamiento debe considerarse una cuestión de los derechos humanos tanto para bebés como para madres y debe ser protegido de acciones que buscan impedirlo.

En un comunicado emitido en Ginebra, los expertos señalaron que los gobiernos deben detener la comercialización “engañosa, agresiva e inapropiada” de sustitutos de la leche materna que realiza la industria a nivel global.

Añadieron que esas prácticas de mercadotecnia a menudo afectan negativamente a las decisiones que toman las mujeres sobre cómo alimentar a sus bebés e impiden que tanto bebés como las madres disfruten de los beneficios para la salud que ofrece la lactancia.

Asimismo, indicaron que los Estados no usan todas las herramientas a su alcance para combatir las prácticas inadecuadas de comercialización de esos productos y les instó a llevarlas a la práctica.

La falta de información de los trabajadores de la salud, las tradiciones culturales y familiares y la estigmatización que sufren las mujeres que amamantan en lugares públicos y en el lugar de trabajo, fueron mencionadas por el grupo como algunas de las causas que obstaculizan el avance de la lactancia materna.

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La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que anualmente se podrían evitar la muerte de unos 820.000 niños, si la lactancia materna se inicia una hora después del nacimiento del bebé, se alimenta de ella únicamente durante los seis primeros meses y continúa el amamantamiento hasta los dos años edad junto a los alimentos complementarios indicados.

¿Por qué es tan importante la lactancia materna?

Segpún la OMS, la lactancia materna contribuye a “acabar con el hambre”, dado que la leche materna proporciona toda la energía y nutrientes que un bebé necesita durante los primeros seis meses de vida y una parte sustancial de estos hasta los dos años. Puede ayudar a prevenir el hambre y la desnutrición en los niños pequeños y la obesidad más tarde en la vida.

El amamantamiento también mejora significativamente la salud y la supervivencia tanto de los bebés como de las madres. Los estudios muestran, por ejemplo, que a nivel mundial:

  • La mejora de las prácticas de lactancia materna podría salvar más de 820.000 vidas al año, el 87% de ellos niños menores de seis meses de edad.
  • Casi la mitad de los episodios de diarrea y un tercio de las infecciones respiratorias podrían prevenirse con una mejor lactancia.
  • Una mayor duración de la lactancia materna se asocia con una reducción del 13% en la probabilidad de obesidad infantil y una reducción del 35% en la incidencia de la diabetes tipo 2.
  • Las tasas actuales de lactancia evitan un estimado de 20.000 muertes de mujeres por cáncer de mama cada año.

La lactancia materna contribuye a un mejor desarrollo mental y cognitivo, que promueve el aprendizaje y prepara a los niños para la escuela. En Brasil, los niños que fueron amamantados durante 12 meses o más permanecieron escolarizados casi un año más comparados con los que recibieron leche materna menos tiempo.

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