Es ecológica, promueve el desarrollo sostenible y es económicamente beneficiosa. No, no es el último invento de la ciencia, sino un recurso natural que los seres humanos disfrutan desde hace milenios: la lactancia materna.

Desde hace años, todos los organismos nacionales e internacionales se esfuerzan por promoverla con diversas campañas. La última es la iniciativa que el Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría ha puesto en marcha bajo el lema ‘Mi lactancia en una frase’, con la que anima a las mujeres, hasta el próximo 9 de octubre, a expresar en unos pocos caracteres su experiencia.

Los beneficios de la lactancia materna van desde los económicos -es un recurso gratuito al que todos pueden acceder sin depender de su situación material- hasta los sanitarios, ya que está demostrado científicamente que previene enfermedades futuras para el niño, como la obesidad o el cáncer de mama en el caso de sus progenitoras.

Beneficios para la madre

Y es que practicar la lactancia no sólo tiene beneficios para el niño, sino también para su madre. “Puede hacer que sea más fácil perder el peso que se coge durante el embarazo”, afirma el colegio americano de obstetras y ginecólogos (ACOG, según sus siglas en inglés). De hecho, en su página web, esta asociación recomienda consumir entre 450 y 500 calorías extra al día a aquellas mujeres que deciden dar el pecho.

Que el cuerpo se recupere con facilidad no sólo tiene que ver con la apariencia, sino también con los procesos físicos internos: “Facilita la contracción del útero en el posparto y disminuye el riesgo de hemorragia e infecciones en el parto”, explican desde el equipo de apoyo a la lactancia materna de Hospital Quirónsalud Sur.. Este proceso tiene que ver con el aumento de la oxitocina (que junto con la prolactina es una de las hormonas clave en la lactancia) durante este periodo. Su producción está asociada a sensaciones positivas (por eso se ha ganado el nombre de ‘la hormona del amor’) y también es responsable de mejorar el vínculo madre e hijo o de esquivar la depresión posparto.

Reducir la incidencia del cáncer de ovario y útero es otro de los grandes beneficios que enumera el equipo de Quirónsalud y que ratifica la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC): “Algunos estudios sugieren que la lactancia puede disminuir el riesgo de cáncer de mama, pero solamente si la lactancia es prolongada, durante año y medio o dos años. El riesgo se reduce en un 4,3% por cada 12 meses de lactancia, sumándose otro 7% de reducción del riesgo por el parto”, afirma en su página web. Los mecanismos por los que amamantar previene esta enfermedad tienen que ver con procesos biológicos como “el restablecimiento de la función ovárica, por un lado, y la disminución en los niveles séricos de estrógenos, por otro”.

El hecho de que la lactancia sea un proceso natural la hace poseedora de otra gran ventaja: es gratis. Aunque pueda parecer banal, para las familias con menos recursos es la alternativa perfecta a la leche artificial y permite descargar una lista de la compra encarecida por productos de uso diario como los pañales y otros artículos de higiene.

Beneficios para el bebé

Hay una ventaja que pesa más en las prioridades de las madres que todas las anteriores: la lactancia materna es la mejor alternativa para los niños, ya que favorece, entre otras muchas cosas, el desarrollo del sistema neurológico e inmunitario. “Aporta protección frente a diversas infecciones (oído, digestivas, respiratorias) del bebé”, entre otras muchas ventajas, confirman desde el equipo de apoyo a la lactancia materna de Hospital Quirónsalud Sur. Dar el pecho de manera exclusiva los primeros seis meses y prolongarlo después (no hay una edad recomendada de destete) refuerza sus defensas frente a agentes externos. Además de protegerlos frente a las enfermedades que se encontrarán en sus primeros días de vida, es un regalo para siempre. “Disminuye el riesgo de alergia y de algunas enfermedades como la diabetes, la obesidad, la hipertensión arterial o la enfermedad celiaca”, recalcan desde el hospital.

La leche materna es el alimento más completo para las necesidades del bebé y el que mejor se digiere. Además, “permite un correcto desarrollo de la estructura bucal y dental”, según afirman desde Quirónsalud.

Los últimos estudios arrojan en este sentido otros datos sorprendentes: la lactancia también ayuda a prevenir el sobrepeso en la vida adulta, ya que según el centro hospitalario, “predispone a buenos hábitos alimenticios en el futuro”. Diversos análisis corroboran esta tesis con nuevos argumentos: un macroestudio cuyas conclusiones publicó la Universidad de Granada sugería que dar el pecho podría contrarrestar, incluso, factores como la obesidad de la madre: “Los investigadores encontraron que los hijos de madres obesas que fueron alimentados exclusivamente con leche materna presentaban a los 6 meses de edad un peso más bajo respecto a aquellos alimentados con fórmula láctea infantil”.

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