La lactancia se ha realizado durante millones de años en todo el mundo, pues es la forma más eficaz para que el bebé esté saludable y tenga un buen crecimiento, ¿por qué?

La respuesta la tiene la Dra. Gilda Stanco, médico Pediatra de la Universidad Central de Venezuela, quien explica que los componentes de la leche materna son los que ayudan a que el bebé tenga buena salud y otros beneficios.

“En los primeros días de la lactancia, se produce lo que se conoce como calostro (líquido de color amarillento precursor de la leche materna que surge días después del parto) que refuerza las defensas del bebé y aporta sustancias que facilitan la digestión. Cuando se produce la leche, el bebé tendrá un crecimiento correcto y mejor desarrollo cognitivo e inmunológico”, señala.

Pero además de estos beneficios, añade, la lactancia ayuda a crear un vinculo entre hijo y madre, y a ellas les hace sentir bien.

“A la mamá también le ayuda porque al amamantar, se liberan sustancias que provocan placer y relajación”, dice.

Componente MFGM

La especialista señala que la razón de los beneficios de la leche materna radica en sus componentes, particularmente el MFGM (membrana que cubre la gota de grasa de la leche).

“La grasa se obtiene a través de la alimentación y esa grasa pasa a la leche materna. Para pueda ser soluble, la grasa se recubre por una triple capa de esta membrana, lo que mezcla bien la leche”, apunta.

Este componente se encuentra exclusivamente en la leche materna y la leche de vaca, y se conforma de grasas y proteínas que son fundamentales para el sistema nervioso y el sistema inmunológico.

“Las proteínas que aporta ayudan a fortalecer el sistema inmunológico, lo que previene infecciones y virus”, menciona.

Añade que debido a los beneficios que se han visto de este componente, científicos han aislado el MFGM de la leche de las vacas y la han agregado a las fórmulas lactantes, teniendo muy buenos resultados.

“Estudios afirman que el MFGM que se añade a las fórmulas tiene efectos similares con el de la leche materna. No son iguales pero son muy buenos”, dice.

Fórmulas lácteas, ¿sí o no?

La lactancia es la recomendación número uno para alimentar a los recién nacidos, pero en caso de que no sea posible hacerlo, las fórmulas lácteas son una buena opción.

“Muchas mujeres por falta de tiempo, enfermedad, medicamentos, estrés o porque no lo desean, no amamantan a sus bebés y esto no tiene nada de malo. Para ellas, las fórmulas son un gran apoyo”, menciona.

En relación al mito sobre lo dañino de las fórmulas, la doctora aclara que no causan ningún efecto secundario, aunque dar una requiere de la recomendación del médico.

Lo que sí es dañino y por nada debe darse a los bebés, es la leche entera y condensada.

“Pueden causar alergias, anemia o estreñimiento porque no contienen las vitaminas y minerales de la leche materna como el DHA y los probióticos”, enfatiza.

Las tres claves de una lactancia exitosa

La Dra. Stanco detalla que para tener una buena lactancia, se deben tomar en cuenta tres aspectos:

  1. Informar: la madre debe recibir información sobre los beneficios de dar leche materna, las posturas más recomendadas cómo debe acomodarse al bebé para que succione correctamente etc. Una correcta succión es que el bebé tome todo el pezón con la aureola o de lo contrario, se corre el riesgo de romper el pezón.
  2. Sugerir: hay que modificar posturas para tener un buen apego del bebé con el seno. Acostada en la cama es una buena opción para no cansarse mucho. Hay que entender que cada dos o tres horas, se estará alimento al bebé, por lo que puede ser agotador.
  3. Elogio: hay que reconocer la labor de las madres y respetar sus decisiones. “Muchas veces los médicos se dedican a dar órdenes, cuando realmente las mujeres necesitan apoyo”, dice.

Desde que el bebé nace hasta los seis meses, sólo debe tomar leche materna. Posteriormente se deben ir combinando alimentos con la leche y dárselos hasta los dos años.

“Lo más importante es que no hay que sentirse culpables si no amamantan. La lactancia es una forma de crear un vínculo y amor, pero no el único. El afecto se puede demostrar con caricias, apapachos, protección, juegos etc.  Si no amamantan, hay que respetar y buscar alternativas de nutrición”, concluye.