A partir de los 5 meses de edad inicia el proceso de ablactación, es decir, de la incorporación de alimentos sólidos a la dieta del bebé. El periodo ideal de la ingesta de leche materna ocurre durante los primeros seis meses de vida; por su parte, en la etapa que va del quinto al séptimo mes dejará por completo este alimento, y la fortaleza del sistema digestivo de tu bebé es vital.

 

El cambio de alimento, aunado a la incorporación paulatina de nuevos sabores y texturas, pueden provocar desajustes en el mecanismo biológico-intestinal de tu bebé, que se manifiestan principalmente con inflamación, gases y diarrea.

 

Los pediatras indican que es a los seis meses de vida cuando el sistema digestivo de tu bebé se encuentra listo para la transición alimentaria. Sin embargo, como la madurez de cada organismo se alcanza de maneras y en etapas diversas, lo conveniente es que, a partir de los 5 meses de edad, consideres la suplementación nutricional de tu bebé con probióticos.

 

Los probióticos son bacterias benéficas que fortalecen la flora intestinal, favoreciendo el proceso de digestión, absorción de nutrientes, correcta excreción de toxinas y fortalecimiento del sistema inmunológico.

 

Si bien existen muchos de ellos que son recomendados para la salud de los bebés, el Lactobacillus Rhamnosus GG sobresale por la amplia cantidad de estudios científicos que respaldan su eficacia y seguridad. En el caso de los episodios de diarrea, es el de acción más rápida, ya que alivia completamente el malestar a partir de los 4 días de su ingestión.

 

Vivera® es un suplemento alimenticio que ya está disponible en México, y está indicado para restablecer los episodios de diarrea. Este es un padecimiento que además de las molestias propias, cobra relevancia en los bebés, pues al no ser atendido y aliviado oportunamente provoca rozaduras en la piel por la acidez de las heces, deshidratación, debilitamiento y en casos extremos puede causar la muerte.

 

Los expertos en nutrición pediátrica hacen algunas recomendaciones, que te facilitarán  el proceso de introducción de nuevos alimentos:

 

  • Ofrece inicialmente una onza, hasta llegar a dos de papilla preparada con ingredientes naturales, sin adicionar sal o azúcar.
  • Es importante que cada nuevo alimento sea consumido en la misma cantidad durante máximo tres días seguidos; esto ayudará al organismo de tu bebé a adecuarse al nuevo reto de digestión.
  • Las primeras papillas deberán ser de verduras y frutas cocidas. Será hasta después de los 8 meses cuando puedas prepararlas con carne.
  • Ayuda a su proceso digestivo adicionando una o dos cucharadas de agua o té por comida; en ellas fácilmente podrás diluir el contenido del sobre de Vivera ®.

Si detectas que algún alimento genera alteraciones significativas en la respiración o coloración de la piel de tu bebé, es importante que consultes a tu médico pediatra. Es el especialista que mejor podrá orientarte sobre qué alimentos pudieran ser causantes de alergias e intolerancia.