En el marco de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, establecida por la Organización Mundial de la Salud junto a Unicef, el Servicio de Ginecología del Hospital Municipal “Dr. Héctor M. Cura” junto a distintas áreas de gobierno, se encuentra ultimando detalles del programa de actividades recreativas a llevar a cabo el próximo domingo.

La obstétrica Dra. María José Berestain, integrante del Servicio de Ginecología, invitó a la comunidad en general a disfrutar de una kermesse “ya que queremos ampliar el espectro y abrir a toda la población la concientización sobre la importancia de la lactancia materna”.

Tal como explica la profesional, si bien la mamá y el bebé son los protagonistas de este momento tan particular que es el de amamantar, su entorno familiar y social es fundamental para que la lactancia sea sostenible.

Es necesario que la mamá reciba ayuda en las tareas del hogar, que cuente en su ámbito laboral con un espacio adecuado para amamantar a su bebé, y que a nivel estatal se desarrollen acciones que promuevan la lactancia materna.

La profesional explicó que “nos pareció buena idea organizar una kermesse en la que el eje central tenga que ver con la lactancia, incluso vamos a implementar un stand de consejería en el que se responderán consultas sobre la temática y se entregará material informativo. También habrá juegos típicos, espectáculos con artistas invitados, inflables, sorteos. La propuesta es pasar un buen rato en familia y mientras informarnos sobre la importancia de la lactancia materna”.

La jornada se llevará a cabo el domingo 10 en el Centro Cultural Municipal “San José”. Será abierta al público en general, y si bien no se cobrará entrada, quienes lo deseen pueden colaborar de manera voluntaria con pañales, óleo calcáreo o algodón. Lo recaudado estará destinado al armado de ajuares para obsequiar a las mamás puérperas que dan a luz en el Hospital Municipal.

Lactancia materna

La lactancia materna beneficia a madres y niños, independientemente de dónde viven o de su nivel de bienestar económico.

No sólo proporciona todos los nutrientes necesarios para el crecimiento durante los primeros seis meses de vida, sino también protección frente a muchas enfermedades infantiles que ponen en riesgo la vida y algunas afecciones futuras.

El amamantar ha sido visto durante mucho tiempo más como una cuestión del ámbito personal que como una responsabilidad social colectiva. Las mujeres enfrentan obstáculos en la familia al no recibir la contención o la ayuda necesaria, en el lugar de trabajo debido a la limitada o inexistente protección de la maternidad o de políticas de lactancia materna, así como por la implacable promoción y comercialización por parte de la industria de sucedáneso de la leche materna.

Por ello, para revertir este escenario, sensibilizar y contribuir al cambio, el tema de este año de la Semana Mundial de la Lactancia Materna en 2017 es:

Cada año la Alianza Mundial Pro Lactancia Materna (WABA) lanza el tema de la celebración de la Semana, el cual cada país retoma y planifica desarrollando acciones. Este año el lema es “Construyendo alianzas para proteger la lactancia materna: por el bien común, sin conflictos de interés”.

Para lograr concretar esta premisa, es necesaria la predisposición y participación activa de distintos actores sociales:

– Comunidad: mediante la implementación de grupos de apoyo a la lactancia para mamás y papás.

– Empleadores: Flexibilizando los horarios de trabajo y disponiendo de salas de lactancia.

– Familias: Colaboran al hacerse cargo de los quehaceres domésticos y alentando a las mamás a amamantar.

– Gobiernos: Implementando y monitoreando políticas de protección de la lactancia materna.

– Trabajadores de la salud: Deben ayudar y asistir a las mamás para que puedan defender su derecho a amamantar.

La lactancia natural es el mejor modo de proporcionar al recién nacido los nutrientes que necesita. La OMS la recomienda como modo exclusivo de alimentación durante los 6 primeros meses de vida, a partir de entonces se recomienda seguir con la lactancia materna hasta los 2 años, como mínimo, complementada adecuadamente con otros alimentos inocuos.