Globovisión

Poco se habla sobre los hábitos que deben adoptar las madres después
del parto. Gran parte de la información que se encuentra en internet y revistas
que abordan el tema del embarazo se enfoca en los cuidados nutricionales que
debe tener la mujer al saber que está gestando.

La madre tiene una gran responsabilidad con el desarrollo del recién
nacido, durante y después del parto. Los nutrientes que ella adquiera serán
absorbidos de igual forma por su bebé.

Tras dar a luz llega la lactancia, un período de seis meses
(recomendado por la Organización Mundial de la Salud) en que los niños reciben
el aporte nutricional fundamental para tener un desarrollo y crecimiento
saludables. Es también el momento durante el cual algunas madres comienzan a
bajar de peso y otras, por el contrario, se mantienen o suben.

Aquí la alimentación se hace crucial. Ésta debe proporcionar los
nutrientes que madre e hijo demandan durante la lactancia, sin llegar a
excesos.

“Después del parto es importante llevar una alimentación específica,
cuando la madre es lactante el bebé depende en un 100 % de la leche materna,
cuya calidad es producto de los hábitos alimenticios que tenga; por lo tanto,
si no está bien alimentada, su leche no tendrá la calidad ni los nutrientes
necesarios para el crecimiento del bebé”, asegura Diana Rojas, nutricionista,
dietista y directora de Nutryfit.

¿Qué comer?

Para este período, los especialistas recomiendan a las madres comer
fraccionadamente, es decir, con el fin de evitar las sensaciones de antojos o
de hambre, comer cada tres o cuatro horas, dando prioridad a los alimentos poco
procesados y con mayor valor nutricional.

“Lo ideal es evitar las comidas grasosas e irritantes. Las mamás deben
alimentarse con lácteos, por el aporte de calcio que proveen, de igual forma
deben incluir frutas, verduras, carbohidratos sin refinar y una buena porción
de proteína”, añade Rojas.

A esto se suma que, durante el tiempo en que la madre está lactando, su
cuerpo comienza a utilizar más calorías debido a la producción de la leche
materna, por lo que tiene unos requerimientos nutricionales más altos.

En este momento, al igual que en todas las etapas de la vida, las
grasas y los azúcares se convierten en los alimentos a evitar, mientras los
lácteos y la buena hidratación se vuelven esenciales.

“Es importante que la alimentación sea balanceada, que incluya todos
los grupos, pero cuidando el consumo de carbohidratos y grasas. La madre debe
asegurar una buena ingesta de nutrientes para el bebé”.

¿Qué pasa con la figura?

Aunque es cierto que, si las mujeres siguen los consejos de los
especialistas en nutrición, podrán volver a tener las medidas que lucían antes
del embarazo o incluso bajar unos kilos, la figura siempre será una de sus
preocupaciones después del parto.

La actividad física puede ser la gran aliada al momento de querer
recuperar el peso que se tenía antes del embarazo. Sin embargo, no es
recomendable apresurarse a realizarla, debe pasar un tiempo prudente antes de
retomar las rutinas de ejercicio.

“Al mes es posible reanudar el ejercicio o empezarlo a hacer para
aquellas mujeres que dieron a luz por parto natural. Las mamás que tuvieron a
sus hijos por medio de cesárea deberán esperar dos meses para realizar su
actividad física”, recomienda la médica estética Alexandra Rada.

De igual forma, sugiere no realizarse ningún tratamiento que incluya
inyecciones después del parto y advierte que lo único que pueden practicarse,
en cuanto a medicina estética, es aparatología, que no incluya calor en la zona
de las mamas, dos meses del posparto.

De los cuidados que las madres tengan después de dar a luz dependerá la
salud tanto de ellas como de sus bebés. Alimentación, paciencia y ejercicio son
los mejores aliados a la hora de mantenerse sanas y en forma en esta etapa de
la vida.